• Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin

El alcohol es una sustancia tóxica cuyo consumo está asociado con el desarrollo de varios tipos de tumores como los de cabeza y cuello, esófago, colon y recto, hígado y mama (en las mujeres), entre otros. El consumo de alcohol es un factor de riesgo establecido para los tumores de cabeza y cuello, y esta asociación es más fuerte con los cánceres de orofaringe e hipofaringe que son los que afectan a la cavidad oral o la laringe.  La asociación entre el consumo de alcohol y el desarrollo de un tumor de cabeza y cuello es mayor en los varones que en las mujeres aunque en los últimos años, las mujeres padecen más este tipo de cáncer por haber aumentado la ingesta de alcohol.

 

Cualquier tipo de bebida alcohólica –con independencia de su graduación- está asociada al cáncer, aunque aquéllas más frecuentemente consumidas probablemente estén asociadas con un mayor riesgo de desarrollar un tumor de cabeza y cuello. Una mayor ingesta de alcohol supone un mayor riesgo de desarrollar un tumor, si bien un mayor consumo de alcohol durante un período más corto parece más dañino que un menor consumo de alcohol durante un período más largo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra el consumo moderado en una bebida alcohólica al día en el caso de las mujeres y no más de dos en el caso de los hombres. Una persona que tome cinco o más bebidas alcohólicas diarias tiene un riesgo 5 veces mayor de desarrollar un cáncer de orofaringe frente a una persona que no tome alcohol. Es importante señalar que el riesgo  de desarrollar un tumor después de ≥ 20 años de cese  del consumo de alcohol parece ser similar al riesgo  de los que nunca han bebido.

Daño celular en la mucosa de la faringe

El motivo por el que el consumo excesivo de alcohol se relaciona con el cáncer de cabeza y cuello es por un lado porque irrita la mucosa faríngea y actúa como disolvente de otros co-carcinógenos (como los derivados del abuso del tabaco) y, por otro, porque daña el ADN de las células de la mucosa de la faringe. El acetaldehído, un metabolito del etanol, es una sustancia química que daña el ADN.

El consumo de alcohol no afecta igual a todos los individuos podría ser la interacción entre algunos polimorfismos genéticos relacionados con el metabolismo del alcohol y el consumo de alcohol sobre el riesgo de desarrollar un tumor de cabeza y cuello. La prevalencia de estos polimorfismos genéticos en cada población debería ser motivo de preocupación.

Alcohol y tabaco

En muchas ocasiones, el bebedor es también fumador. La combinación de dichas sustancias en grandes cantidades aumenta el riesgo de cáncer de cabeza y cuello. Si están presentes ambos factores de riesgo, el riesgo de cáncer es mayor que el de un simple efecto multiplicador de los 2 riesgos individuales. Así, en los cánceres de cavidad oral y faringe, se incrementa el riesgo en 15 veces. En el caso de las personas que fuman demasiado y consumen bebidas alcohólicas en exceso es de aproximadamente 35 veces el riesgo de quienes nunca fumaron ni consumieron bebidas alcohólicas.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*