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Rinosinusitis crónica con poliposis nasal: síntomas y diagnóstico

La rinosinusitis crónica con poliposis nasal (RSCcPN) es una enfermedad crónica inflamatoria de las fosas nasales y senos paranasales que caracteriza por la presencia de pólipos en la cavidad nasal. Se considera crónica porque la presencia de dos o más síntomas se prolonga durante más de 12 semanas. Afecta a entre un 4 y un 5% de la población general, sobre todo a varones, de entre 40 y 50 años, y supone un gran impacto para la calidad de vida de quienes la sufren.

Los síntomas más característicos de la RSCcPN son obstrucción nasal, rinorrea, alteración del olfato y dolor o presión facial. Además, puede producir sintomatología en otras partes del cuerpo debido a que es debido a una alteración de la vía inflamatoria tipo 2, de ahí que pueda aparecer asma, dermatitis atópica, esofagitis eosinofílica o intolerancia a algunos antiinflamatorios. Asimismo todo esto puede derivar en síntomas óticos y alteraciones del sueño y el descanso, siendo una causa importante de insomnio. La pérdida de olfato puede estar presente en entre el 60 y el 80% de los pacientes.

El impacto en la calidad de vida de la RSCcPN se ha llegado a comparar con otras enfermedades debilitantes como la insuficiencia cardíaca, el dolor de espalda crónico o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Esta patología supone además un gran consumo de recursos sanitarios, tanto ambulatorios como hospitalarios y un elevado coste indirecto en términos de productividad laboral. Un estudio reciente publicado en la revista Rhinology demostró que los costes directos de la poliposis nasal fueron de 1501€ por paciente/año, principalmente debido a las visitas al servicio ambulatorio y la hospitalización. Los costes indirectos fueron de 5659 € por paciente/año, con pérdidas de productividad como gasto de coste principal.

A pesar de todos los avances científicos realizados sobre esta patología, las causas aún son tema de controversia. Algunos autores proponen que pueden deberse a hongos, virus, alérgenos y/o toxinas producidas por stafilococcus aureus.

Diagnóstico de la rinosinusitis crónica con poliposis nasal

El diagnóstico de la RSCcPN implica una primera sospecha en pacientes con congestión nasal mantenida y habitual, acompañada de cefaleas y alteraciones del olfato. Una vez que el médico de Atención Primaria ha detectado toda esta sintomatología, lo derivará al otorrinolaringólogo cirujano de cabeza y cuello, que analizará de forma más exhaustiva todos estos síntomas para localizar su origen y podrá realizar una endoscopia nasal en la consulta. Se trata de una herramienta fundamental para la exploración rinológica. Con ella comprobará la presencia de pólipos en ambas fosas nasales, ya que debe haber presencia bilateral de los mismos. Si solo está presente en una de las fosas nasales puede tratarse de otro tipo de patologías. En este sentido es clave el papel del otorrinolaringólogo.

Además, el diagnóstico se completará con una prueba de olfato. La olfatometría puede resultar de gran utilidad tanto para el diagnóstico inicial como para evaluar la evolución del paciente y la eficacia de los tratamientos aplicados. Mediante la misma, se podrán identificar y discriminar los umbrales olfativos del paciente.

También pueden ser necesarias otras pruebas para evaluar la obstrucción nasal, como la de pico-flujo inspiratorio nasal (PFIN), la rinomanometría anterior activa y la rinometría acústica.

Non Acid Reflux and Sleep Apnea: the importance of Drug Induced Sleep Endoscopy

Fecha de publicación: 30/06/2021

Autores: O’Connor Reina C, García JM, Baptista P. et al.

Abstract: We present the first case of a patient with obstructive sleep apnea syndrome (OSA), where drug induced sleep endoscopy was helpful to suspect a non-acid reflux disease and showed an improvement in a swollen epiglottis after treatment. Patient ameliorated significantly his disease only with medical therapy.

Área de la especialidad: Roncopatía y trastornos respiratorios del sueño

Datos bibliográficos: Journal of Otolaryngol – Head & Neck Surg 50, 42 (2021). https://doi.org/10.1186/s40463-021-00526-w

¿Qué avances han permitido las técnicas de cirugía endoscópica en el área de rinología?

La otorrinolaringología, y en especial el área de rinología, ha experimentado una gran evolución gracias a la expansión de las técnicas de cirugía endoscópica nasosinusal. Además de las ventajas propias como cirugía mínimamente invasiva (disminución de la morbilidad, del dolor, de los costes y de la duración del ingreso hospitalario), las técnicas endoscópicas proporcionan un abordaje más fisiológico y, en muchas ocasiones, más eficaz, de las patologías nasosinusales. Entre estas se encuentran enfermedades inflamatorias como la rinosinusitis crónica con o sin poliposis nasal, así como los tumores de las fosas nasales y senos paranasales y de la base del cráneo. El otorrinolaringólogo cirujano de cabeza y cuello dispone del conocimiento anatómico necesario y del entrenamiento adecuado para realizar este tipo de cirugías, que han permitido avanzar hacia las zonas más profundas de la base del cráneo a través de las fosas nasales.

Un estudio reciente demuestra cómo la cirugía endoscópica en pacientes con tumores nasosinusales malignos e invasión cerebral reduce el tiempo quirúrgico una hora y 20 minutos, las necesidades de transfusión 5,5 veces y la hospitalización en 19 días. La endoscopia proporciona al cirujano una herramienta de visualización óptima, con mejor iluminación, que iguala o mejora los resultados de las cirugías abiertas empleadas anteriormente, lo que ha permitido, no solo sustituirlas, sino poder realizar técnicas quirúrgicas que antes no eran posibles mediante el abordaje abierto. Esto es debido a que posibilita el acceso a áreas recónditas o escondidas sobre las que es común el trabajo del otorrinolaringólogo.

Las nuevas tecnologías y el desarrollo de instrumental quirúrgico apropiado han permitido por tanto realizar un abordaje endonasal de nuevas patologías, así como una resección más precisa y menos traumática. Gracias al desarrollo de las técnicas endoscópicas  se ha conseguido evolucionar desde el tratamiento de la patología inflamatoria nasal, como la rinosinusitis crónica, hasta la resección de tumores y lesiones en espacios más profundos y escondidos de la base del cráneo.

Cirugía del seno frontal

La cirugía para tratar la patología inflamatoria en la que mayor beneficio aporta el uso de la endoscopia es la del seno frontal. La cirugía abierta resulta más agresiva y puede ocasionar mayores complicaciones y efectos secundarios. Esta intervención ha sido siempre considerada compleja y con muchos riesgos. Con la cirugía endoscópica se han comprobado mejores resultados en el tratamiento de la sinupatía frontal. Todo esto ha llevado a que la indicación de realizar un abordaje abierto al seno frontal sea muy poco frecuente, aunque, en ocasiones, sigue siendo necesaria.

El abordaje endoscópico del seno frontal se emplea para el tratamiento de enfermedades como la rinosinusitis crónica, los mucoceles frontales o frontoetmoidales, los osteomas, las complicaciones orbitarias de la rinosinusitis aguda, ciertos tumores de la base de cráneo, etc. Para ello la técnica más frecuentemente usada es la técnica de Draf cuyo objetivo es la apertura por vía nasal, de uno o ambos senos frontales para restablecer el drenaje del seno frontal con las fosas nasales.

Tratamiento multidisciplinar

La cirugía endoscópica nasosinusal ha posibilitado la colaboración entre distintas especialidades para abordar determinadas patologías por vía nasal, como son la neurocirugía o la oftalmología. El papel del otorrinolaringólogo en esas intervenciones es fundamental ya que dispone del entrenamiento adecuado para realizarlas y el conocimiento anatómico necesario para ello. La cirugía endoscópica nasosinusal permite realizar resecciones de tumores de hipófisis o de tumores de fosa craneal anterior.  Además, también es el abordaje de elección para el cierre de las fístulas de líquido cefalorraquídeo bien espontáneas, traumáticas o tras una cirugía de la base del cráneo.