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Experiencia ORL durante la pandemia de COVID-19

Experiencia ORL durante la pandemia de COVID-19

Los otorrinolaringólogos y cirujanos de cabeza y cuello han visto modificada su actividad asistencial habitual durante la pandemia de COVID-19. Así, uno de cada cinco ha cambiado su área de trabajo para atender a pacientes afectados por el virus SARS-VCo-2 en planta COVID, en urgencias o en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Esto demuestra la implicación de los ORL durante esta crisis sanitaria. No obstante, una encuesta realizada por la SEORL-CCC a más de 400 otorrinolaringólogos confirma que el 25% de los mismos ha participado en la atención a pacientes con la COVID-19 por lo que las necesidades asistenciales de los ORL no han sido desatendidas.

Por otro lado, la necesidad de disponer de espacios en los hospitales para atender a todos los pacientes, hizo que muchas plantas de ORL fueran ocupadas por pacientes con COVID-19. Así, el 35% de estas plantas solo tenían a estos pacientes.

Además, los servicios ORL modificaron su organización y actividad para adaptarse a la situación. Más de la mitad de las cirugías que han realizado han sido oncológicas y urgentes y uno de cada cuatro no ha tenido actividad en consultas, solo urgencias, cirugías y hospitalización ORL. Por último, para evitar la exposición tanto de los pacientes como de los profesionales sanitarios a la COVID-19, las consultas se han realizado a distancia en el 48% de los casos.

La traqueotomía, el procedimiento quirúrgico más realizado

La COVID-19, causada por el virus SARS-VCo-2, ha provocado una alta incidencia de insuficiencia respiratoria entre los pacientes más graves que ha conllevado el uso de ventilación mecánica hasta en un 15% de los casos. Así lo afirma el Consenso sobre traqueotomía en pacientes COVID-19 que ha firmado la SEORL-CCC, junto con la SEMICYUC (Sociedad de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias) y la SEDAR (Sociedad Española e Anestesiología y Reanimación).

Como consecuencia de ello, la traqueotomía ha sido un procedimiento quirúrgico realizado frecuentemente durante la crisis sanitaria, y, a su vez, el que más riesgo de contagio ha supuesto para el equipo sanitario encargado de realizarlas, debido a la necesaria proximidad a la vía aérea. De hecho, los otorrinolaringólogos han realizado más de 1.600 traqueotomías a pacientes con COVID-19 en más de 100 hospitales españoles, según datos del Grupo ORL Covid España. Todo ello ha motivado que los otorrinolaringólogos hayan sido uno de los grupos de profesionales sanitarios más afectados por el coronavirus. Así, según refleja la encuesta realizada por la SEORL-CCC, entre más de 400 profesionales, más de la mitad ha estado en cuarentena o ha dado positivo.

Se han realizado traqueotomías en pacientes afectados por la COVID-19 con insuficiencia respiratoria aguda que han precisado de ventilación mecánica durante un tiempo prolongado. El objetivo de la traqueotomía, además de facilitar la ventilación pulmonar y la limpieza de las secreciones respiratorias, es el de mejorar el bienestar del paciente e intentar acortar la dependencia de la ventilación mecánica y su estancia en la UCI. Un estudio reciente, aún pendiente de publicar, ha permitido observar como la traqueotomía ha permitido retirar la ventilación mecánica una media de 4 días después. Una vez retirada la traqueotomía y extraído el tubo o cánula, la abertura realizada para su colocación se cierra en la mayoría de los casos.

La traqueotomía facilita los cuidados y el manejo del paciente ingresado con ventilación mecánica. No obstante, durante la pandemia se han debido extremar las precauciones por el riesgo de exposición al contagio y la diseminación de la infección. Es por eso que estos pacientes han sido ubicados en zonas diferenciadas y a ser posible en habitaciones individuales. Es importante señalar que en estos pacientes la mascarilla debe colocarse sobre la nariz y sobre el traqueostoma,

En cuanto al personal encargado del manejo de estos pacientes, ha sido preciso el uso de equipos de protección recomendados, que incluyen protección respiratoria con mascarilla FPP2 o FFP3, protección ocular antisalpicaduras y uso de guantes, además de bata impermeable. Otras medidas han sido incluidas en el documento Recomendaciones para la realización de Traqueotomías en pacientes con COVID-19, elaborado por la SEORL-CCC.

La mayoría de los fármacos empleados para tratar la COVID-19 no son ototóxicos

La mayoría de los fármacos empleados para tratar la COVID-19 no son ototóxicos

La mayoría de los medicamentos empleados en el tratamiento de la infección del virus SARS-CoV2, causante de la COVID-19, no son ototóxicos, tal y como indica un informe de la Comisión de Otología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Los medicamentos ototóxicos son aquellos que pueden causar daños en el oído. Por lo general, estos suelen aparecer por la administración de dosis elevadas de los mismos, durante periodos de tiempo prolongados. Estos fármacos se emplean en el tratamiento de infecciones graves o enfermedades del corazón y cáncer.

Hasta el momento, en los antivirales utilizados no se ha descrito ototoxicidad in vivo a excepción de lopinavir y ritonavir, de forma transitoria. Por su parte, tanto la azitromicina como la hidroxicloroquina pueden ser ototóxicas. El paracetamol, la metilprednisolona, el metamizol, el remdesivir, el ribavirin, la heparina y el tocilizumad, utilizados también para tratar la COVID-19 no son ototóxicos.

Fármacos habitualmente empleados en el tratamiento de la infección por SARS-CoV2

NO OTOTÓXICOS

PRECAUCIÓN

OTOTÓXICOS

Metilprednisolona

Paracetamol

Metamizol

Remdesivir

Ribavirin

Heparina

Tocilizumab

Paracetamol+Opiode

Lopinavir/Ritonavir

Hidroxicloroquina

Azitromicina

Azitromicina: se trata de un antibiótico de amplio espectro utilizado para tratar infecciones bacterianas como bronquitis, neumonía, otitis media o infecciones de la piel, entre otras. Durante la pandemia actual de COVID-19 se está utilizando en algunos pacientes en combinación con la hidroxicloroquina.

Pertenece al grupo de los macrólidos, los cuáles, en general, pueden producir ototoxicidad por afectación de la cóclea (el nervio auditivo y complejo olivar superior). Además, se piensa que factores como la edad, el deterioro cognitivo previo o alteraciones sistémicas concomitantes como la insuficiencia renal crónica, pueden incrementar la susceptibilidad del oído interno a la penetración de este fármaco. Este efecto es dosis y tiempo dependiente, lo que quiere decir que depende de cuánto y durante cuando se tome, aunque puede aparecer incluso tras tres días de tratamiento. En la mayoría de los casos, la pérdida de audición que produce es transitoria y esta suele recuperarse hasta alcanzar los niveles normales tras finalizar el tratamiento.

Hidroxicloroquina: se trata de un medicamento, con una estructura molecular similar a la quinina, que se utiliza para tratar la malaria, así como para reducir la inflamación en pacientes con artritis reumatoide y lupus. Como se ha señalado antes se está utilizando, por separado o en combinación con la azitromicina, para tratar la infección causada por el virus SARS-CoV2.

A partir del uso de hidroxicloroquina, se han descrito casos de hipoacusia, unilateral y bilateral, tanto reversible como irreversible, sobre todo tras tratamientos prolongados. La cloroquina ejerce unos mecanismos de ototoxicidad que incluyen daño de las células ciliadas, las neuronas, las células de soporte y atrofia de la estría vascular, ubicada en la parte externa del conducto coclear.

Tal y como destaca la Comisión de Otología de la SEORL-CCC en su informe, en el contexto actual de pandemia no es conveniente plantear una exploración audiométrica. Además, según los datos que se manejan, parece poco probable que un paciente presente hipoacusia con el tratamiento que se está administrando (200-400 mg/12h durante 5-10 días). Si esto ocurriera, se recomienda interrumpir el tratamiento y valorar la administración de corticoides. En cualquier caso, parece que la relación riesgo beneficio apoya la administración de hidroxicloroquina en la situación actual, incluso si el paciente tiene hipoacusia previa.

En cuanto al uso del paracetamol en altas dosis, no se ha descrito ototoxicidad en humanos con la utilización del paracetamol de manera aislada pero sí en combinación con opioides. Se piensa que estos fármacos podrían potenciar la toxicidad coclear de paracetamol, ya que estos no han demostrado ototoxicidad como única terapia.

El 71º Congreso de la SEORL-CCC será virtual

El 71º Congreso de la SEORL-CCC será virtual

Ante la situación generada por la pandemia de COVID-19, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha decidido organizar su próximo congreso bajo la modalidad on-line con el objetivo de mantener en agenda la más importante actividad científica anual de la sociedad. De esta forma el 71º Congreso de la SEORL-CCC será virtual y se celebrará desde el 15 al 18 de octubre de 2020.

La Comisión Delegada y la Comisión de Congresos invita a los socios de la SEORL-CCC a participar para que este congreso mantenga y supere su nivel científico, como está sucediendo en cada edición. Por ello, se ha procedido a ampliar de nuevo el plazo de envío para la recepción de trabajos a presentar durante el Congreso Nacional hasta el 7 de mayo.

En la mayor brevedad posible se darán a conocer los detalles para la celebración del 71º Congreso de la SEORL-CCC bajo la modalidad virtual.