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Recomendaciones para los pacientes en las consultas de ORL durante la fase de control de la pandemia de COVID-19

Recomendaciones para los pacientes en las consultas de ORL durante la fase de control de la pandemia de COVID-19

Ante la proximidad de la fase de control de la pandemia, la SEORL-CCC ha elaborado unas recomendaciones para retomar la actividad asistencial en las consultas de otorrinolaringología, dirigida tanto a los otorrinolaringólogos y cirujanos de cabeza y cuello, como a pacientes. Para la elaboración de estas medidas intermedias se han tenido en cuenta los estudios realizados hasta el momento y algunos datos disponibles:

  • Vías de transmisión del virus: las principales vías de transmisión del virus SARS-CoV-2 causante de la COVID-19 son el contacto directo desde las manos o fómites (objetos o prendas) contaminados hacia las mucosas y las gotas de Flügge y las micropartículas que se expulsan de forma inadvertida por la boca y nariz al toser, estornudar, o incluso hablar en voz baja o espirar.
  • Riesgo de contagio de los profesionales sanitarios: los sanitarios representan hasta el 20% de la población general contagiada. Entre ellos destaca el especial riesgo de infección de los otorrinolaringólogos y cirujanos de cabeza y cuello, debido a la cercanía de la vía aérea superior durante su actividad diaria. El 100 % de las exploraciones se efectúan con una separación menor a los 30 cm entre el médico y la vía aérea del paciente.
  • Pacientes asintomáticos: hay pacientes, seguramente la mayoría, que nunca han tenido ningún síntoma y que pueden ser, todavía a día de hoy, potencialmente contagiosos, por lo que no hay aún confirmación de cuántas personas han desarrollado anticuerpos contra el SARS-CoV-2.

 

Medidas para pacientes para la reapertura de consultas ORL

  • Información visual: se procurará incluir las normas de higiene de manos e higiene respiratoria ofrecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en lugares estratégicos mediante carteles o folletos.
  • Uso de mascarilla sin válvula: se recomienda su uso para todos los pacientes y acompañantes, pues pueden ser portadores asintomáticos.
  • Uso de objetos personales: se recomienda evitar el uso de relojes, pulseras, y demás complementos que puedan suponer un foco para el reservorio de virus. También es recomendable acudir a la consulta con el pelo recogido.
  • Higiene y limpieza: se recomienda hacer uso de los dispensadores de solución hidroalcohólica antes y después de la estancia en el centro sanitario. El personal sanitario se ocupará expresamente de supervisar el lavado de manos del paciente dentro de la consulta. Además, deberá extremarse el cuidado con los residuos y hacer uso de los contenedores con pedal para su eliminación.
  • Mantener la distancia de seguridad: será importante mantener la distancia mínima de seguridad de al menos 2 m con las personas más cercanas, sobre todo en pasillos y salas de espera.
  • Acompañamiento: se recomienda que el paciente acuda solo al centro sanitario. En caso de requerir acompañante, solo se permitirá que sea uno y deberá permanecer en la sala de espera, salvo cuando no sea posible. Esto es para menores de edad, pacientes hipoacúsicos o personas dependientes.
  • Cribado: mediante contacto telefónico o antes de que el paciente entre en consulta (siempre manteniendo la distancia de seguridad), se le realizarán una serie de preguntas relacionadas con los síntomas asociados a la COVID-19, sobre todo a aquellas personas que han ido a trabajar o que viven en una residencia de mayores.
  • Ajuste de número de citas y horarios: con el fin de evitar la acumulación de pacientes en salas de espera y consultas, en función del centro sanitario, podría ser necesario readaptar el sistema de citas, reduciendo el número de citaciones simultáneas en consultas ORL e incluso ampliar el horario de atención o facilitar la teleconsulta.
  • Respeto al personal sanitario: será necesario que los pacientes cumplan de forma estricta con las recomendaciones establecidas por el centro sanitario, así como con las instrucciones aportadas por el personal facultativo, sobre todo durante las exploraciones y pruebas diagnósticas.

Actualización permanente: las recomendaciones elaboradas por la SEORL-CCC están sujetas a cambios propios del escenario asistencial, a la disponibilidad de recursos materiales y humanos y a la evidencia científica disponible. Además, serán adaptadas según las directrices aportadas por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSCBS).

Para más información: ESTRATEGIAS PARA EL MANEJO DEL PACIENTE ORL DURANTE LA FASE DE CONTROL DE LA PANDEMIA POR EL COVID19

¿Qué pruebas se realizan para diagnosticar la enfermedad de COVID-19?

¿Qué pruebas se realizan para diagnosticar la enfermedad de COVID-19?

El diagnóstico de la enfermedad COVID-19, provocada por el virus de SARS-CoV-2, es realizado en pacientes que sufren síntomas asociados a la misma (tos, disnea y fiebre, principalmente), mediante la prueba PCR o test rápidos. A continuación, se detalla en qué consisten cada una de ellas.

Pruebas PCR

La PCR que significa (por sus siglas en inglés) ‘Reacción en Cadena de Polimerasa’, es la prueba de referencia y permite detectar el ARN del virus. La prueba será positiva cuando en el análisis se detecte material genético del virus. Si la prueba es negativa pero existe una alta sospecha, será necesario realizar otra prueba que permita detectar la presencia o no del virus. La muestra del paciente se extrae mediante la toma de un exudado nasofaríngeo y los resultados se obtienen al cabo de unas horas.

Es una prueba, con alta especificidad y sensibilidad, que facilita el diagnóstico precoz de la enfermedad ya que permite detectar el virus en las primeras fases de la infección respiratoria.

Test rápidos para la detección de anticuerpos (Ac)

Estos test son más rápidos que el PCR y consisten en detectar los Ac producidos frente al virus, mediante una muestra sanguínea obtenida de la yema del dedo. También pueden detectar las proteínas del virus a través de las muestras respiratorias de los exudados nasofaríngeos. Además de permitir obtener los resultados en 10-15 minutos, son menos sencillas y pueden realizarse fuera del ámbito hospitalario, lo que permite hacerla en el domicilio de un paciente con alta sospecha de COVID-19.

Con el uso de estos test más sencillos se puede reducir la necesidad de pruebas PCR y usar éstas solo para confirmar los casos con Ac positivos y en aquellos pacientes con alta sospecha, que hayan dado negativo en el test de Ac.

Estos test son menos sensibles y específicos que la PCR y permiten conocer si el paciente está pasando la enfermedad (IgM positiva), no la está pasando (IgM e IgG negativas) o ya la ha pasado (IgG positiva).

Los síntomas de la enfermedad pueden a los 5-6 días del contagio, pero la prueba tiene un periodo de ventana de 3 a 7 días desde el contagio (período durante el cual existe un marcador relacionado con la enfermedad, pero aún no se puede detectar). Esto significa que el test puede dar negativo (IgM negativa) estando infectado, incluso con síntomas, si se realiza en ese periodo ventana. El test se va haciendo positivo progresivamente a lo largo de los días y a partir del 7º día del contagio es positivo en el 50%, a partir del 10º día en el 70% y en el 100% a partir de los 14 días. Por tanto, para la detección de la enfermedad, se recomienda su realización a los 5 días del comienzo de los síntomas (lo que corresponde a 10 días desde el contagio).  Si el Test es negativo debe repetirse a los 5 días si el paciente continúa con síntomas.

En la siguiente Tabla se observan las posibles situaciones que se pueden dar:

Resultado Significado clínico
PCR IgM IgG
Negativo
+ Periodo ventana
+ + Estadio precoz de la infección
+ + + Fase activa de la infección
+ + Fase final de la infección
+ Estadio precoz con falso negativo: PCR de confirmación
+ Infección curada y pasada
+ + Enfermedad en evolución: PCR de confirmación de curación

En la actualidad está establecida la realización de test rápidos de Ac en el ámbito hospitalario en pacientes con una alta sospecha, sin PCR o con PCR negativa y varios días de evolución desde la aparición de síntomas. Además, en el ámbito extrahospitalario se realizarían en personal de riesgo: residencias de ancianos, sanitarios, instituciones penitenciarias.

Laser Fix III para cirugía de ronquido y medicina estética

Laser Fix III para cirugía de ronquido y medicina estética

LASER FOX III del 2019, para lipolisis y endolifting facial (medicina estética) y otorrinolaringología. Comprado en Junio 2019. Para otorrinolaringología (eliminación del ronquido) y medicina estética (lipolisis, endolifting facial, extirpacion de las bolsas oculares sin cirugia, extirpacion lesiones dermicas). Laser FOX 980 nm / 12W / UC BG03806. FocoØ=0, 3mm. Fibra conexion 300 nm Pieza de mano y canula Lipo , Fibra desnuda Lipo 600m, Pieza de mano, canulakit corte y esterilizacion cirugia, Fibra desnuda Cirugia 300m. Con aspirador quirurgico 1000 ml – 40 L/min New Askir 30. precio: 11.000 €. Negociable.

Precio: 11,000 € (negociable)

Persona de contacto: Miguel Valenzuela

Email: valenzuela2007@gmail.com

Teléfono: +34 679 15 79 35

Varias sociedades científicas organizan un webinar sobre cáncer de cabeza y cuello y COVID-19

Este jueves 16 de abril tiene lugar un webinar sobre ‘Recomendaciones en el tratamiento multidisciplinar del cáncer de cabeza y cuello en el contexto de la pandemia por COVID 19’. Se trata de un encuentro organizado por la SEORL-CCC, el Grupo Español de Tratamiento de Tumores de Cabeza y Cuello (GTTCC), el Grupo de Tumores de Cabeza y Cuello de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (GEORCC), la Sociedad Española de Cabeza y Cuello (SECYC) y la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial y de Cabeza y Cuello (SECOMCYC).

Durante la sesión, que tendrá lugar a las 17 horas y a la que se podrá acceder mediante este enlace: view-w.tv/3-1479-23908/en, se abordarán distintos aspectos en relación al tratamiento de pacientes con tumores de cabeza y cuello durante la pandemia de COVID-19. Así, se debatirá sobre los sistemas de protección durante las exploraciones y el manejo de pacientes con traqueostomía. Así mismo, se analizará el tratamiento de la enfermedad oncológica en sus diferentes estadios, tanto quirúrgico como mediante radioterapia o quimioterapia.

Este webinar está dirigido a profesionales sanitarios y se puede acceder al programa pinchando aquí:

Programa webinar Cancer de Cabeza y Cuello y COVID19

Los otorrinolaringólogos, entre los profesionales sanitarios más afectados por el coronavirus

Los otorrinolaringólogos, entre los profesionales sanitarios más afectados por el coronavirus

Los otorrinolaringólogos tienen un riesgo único frente a la infección por el  coronavirus debido a la propia naturaleza de su especialidad. Así se desprende de un estudio reciente publicado en la revista Laryngoscope, en el que se ha comprobado que los otorrinolaringólogos se encuentran entre los profesionales sanitarios más afectados por el virus SARS-CoV-2 en la ciudad china de Wuhan. El análisis ha permitido comprobar que durante la fase inicial del brote se observaron tasas más altas de diseminación nosocomial del virus entre los otorrinolaringólogos debido a la alta carga viral en el tracto respiratorio superior. El trabajo ha sido realizado por el Departamento de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

El virus de SARS-CoV-2 se transmite por la propagación de gotas al estornudar, toser o hablar, a través de las cuales se transportan sus partículas. Debido a los procedimientos realizados habitualmente por los otorrinolaringólogos, estos tienen un riesgo mayor de exposición al coronavirus, por lo que es importante que extremen las medidas de precaución con el uso de equipos de protección adecuados.

El riesgo de los otorrinolaringólogos frente al SARS-CoV-2 es elevado durante la exploración de la vía aerodigestiva superior y en las intervenciones endoscópicas, debido a que durante estos procedimientos están expuestos directamente a la salida de aerosoles por la vía aérea superior y a que la carga viral del SARS-CoV-2 es mayor en la parte posterior de las fosas nasales, con independencia de si el paciente es sintomático o asintomático. Por ello, recomiendan utilizar el EPI apropiado y limitar el uso de sprays anestésicos y limitar las exploraciones e intervenciones a casos urgentes. Además, en caso de intervención, siempre será necesaria una prueba del paciente PCR negativa dentro de las 48 horas previas a la cirugía.

En cuanto al papel de la traqueotomía, sus indicaciones para tratar a pacientes con COVID-19 incluyen, tal y como indica también la SEORL-CCC, acceso a la vía aérea emergente y la posible necesidad de ventilación mecánica prolongada. Sin embargo, no hay, hasta el momento, unos protocolos establecidos que indiquen cuál es el momento óptimo para realizar la traqueotomía. Tampoco está claro qué técnica quirúrgica es la más adecuada. Si es necesario hacer la traqueotomía, siempre debe usarse un EPI y seguir una serie de pasos como la interrupción de la ventilación antes de entrar en la vía aérea, la relajación del paciente, evitar la succión y minimizar la cauterización, para evitar generar aerosoles. Siempre se colocará una cánula con balón.

Pacientes especiales en ORL

Además de incluir estas recomendaciones para los otorrinolaringólogos durante la pandemia, el trabajo señala varios grupos de pacientes a los que conviene realizar unas recomendaciones especiales:

  • Pacientes con traqueotomías previas: se recomienda que extremen las precauciones para evitar el contacto con las partículas contenidas en el aire. EL uso de filtros HME es recomendado.
  • Pacientes con apnea obstructiva del sueño: muchos pacientes con apnea obstructiva del sueño usan dispositivos CPAP o BiPAP durante la noche para facilitar su respiración durante el sueño. Debido al sellado incompleto de estos dispositivos el riesgo de propagación en el aire es mayor. Por lo que también deben tomar precauciones e, incluso, si es posible usar máscaras CPAP tipo casco que minimizan el riesgo.
  • Pacientes pediátricos: al menos el 1% de los pacientes registrados en China fueron niños menores de 10 años, pero hasta un 15% de ellos pueden ser asintomáticos, lo que evidencia su papel potencial en la transmisión comunitaria del virus. Por lo que es necesario que los otorrinolaringólogos sean conscientes de este riesgo, separen a sus pacientes en las salas de espera y garanticen una exhaustiva limpieza de la consulta entre cada paciente. Además, de aplazar aquellas consultas no urgentes e intentar hacer consultas por vía telemática.
  • Pacientes con cáncer de cabeza y cuello: los pacientes con cáncer tienen un riesgo elevado de síntomas graves como resultado de la exposición al SARS-CoV-2. Por ello, se sugiere estratificar los casos de cáncer de cabeza y cuello en función de la urgencia. Por otro lado, será preciso descartar la presencia de COVID-19 antes de proceder con tratamientos oncológicos, así como intentar minimizar el tiempo de contacto con el paciente durante los mismos.
La mayoría de pacientes con COVID-19 presentan alteraciones de gusto y olfato

La mayoría de pacientes con COVID-19 presentan alteraciones de gusto y olfato

La mayoría de pacientes diagnosticados con COVID-19 con sintomatología leve-moderada presentan alteraciones de olfato y gusto, según ha podido comprobarse en el primer estudio realizado hasta el momento en cuatro países europeos. El estudio ha sido realizado con 417 pacientes de España, Francia, Bélgica e Italia en el que se observó, a diferencia de lo que ocurrió en China, que los síntomas relacionados con el olfato y el gusto eran manifestaciones frecuentes en los pacientes europeos. Los datos se han podido obtener a partir de un cuestionario anónimo realizado a personas diagnosticadas con COVID-19, con el que los investigadores pretenden seguir haciendo un seguimiento para comprobar el tiempo y el grado de recuperación de estos pacientes.

El trabajo, realizado por el grupo de Jóvenes Investigadores de la Federación Internacional de Sociedades de Otorrinolaringología (YO-IFOS), con el apoyo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) y de otras sociedades europeas, ha sido publicado en la revista European Archives of Oto-Rhino-Laryngology. En concreto se ha observado que cerca del 80% de ellos refiere una pérdida total del olfato y el 88% tiene dificultades para identificar sabores como el dulce, salado o amargo. También ha comprobado que el 79% no presenta síntomas nasales, como obstrucción o rinorrea, síntomas que de forma común suelen ir asociados a la pérdida de gusto y olfato, como lo que sucede en el resfriado común. Por otro lado, concluye también que existe una mayor susceptibilidad de las mujeres a desarrollar estas disfunciones. Por este motivo, los investigadores consideran que estas disfunciones deben ser reconocidas por la comunidad científica internacional como síntomas importantes de la infección por COVID-19.

La enfermedad por COVID-19 apareció en diciembre en Wuhan (China) por primera vez asociada al síndrome respiratorio agudo severo conocido como SARS-CoV-2. Los síntomas más frecuentes, según los primeros estudios clínicos realizados en Asia, comprenden fiebre, tos, disnea, producción de esputo, mialgia, artralgia, dolor de cabeza, diarrea, rinorrea y dolor de garganta. Sin embargo, debido a su alta tasa de transmisión de persona a persona, el virus llegó rápidamente a Europa poniendo de manifiesto una nueva manifestación atípica de la enfermedad: pacientes con disfunciones olfativas y gustativas. Lo cierto es que la asociación de estas alteraciones con las infecciones virales no es nueva en el área de otorrinolaringología, ya que los virus pueden provocar una inflamación de la mucosa de la nariz y rinorrea, lo que ocurre con el rinovirus, el virus de Epstein-Barr, parainfluenza y algunos coronavirus. Sin embargo, en el caso de la enfermedad por COVID-19 parece algo particular, ya que no está asociada a rinorrea o inflamación de la mucosa nasal.

¿Qué son la anosmia y la disgeusia?

La anosmia se define como la anulación de la olfacción debida a cualquier proceso que impida que las moléculas olorosas lleguen al epitelio olfativo. Por lo general, cualquier proceso que produzca una obstrucción de las fosas nasales, siendo la causa más común el resfriado. En algunos casos, sobre todo con enfermedades infecciosas e inflamatorias, el epitelio olfativo puede dañarse convirtiéndose así la anosmia en mixta, con un componente obstructivo (la inflamación de la mucosa) y otro perceptivo (lesión del epitelio receptor). Por su parte, la disgeusia se define como la alteración en la percepción del gusto y la dificultad para identificar los distintos sabores (salado, agrio, dulce y amargo). El sentido del gusto está muy asociado al del olfato, y la pérdida o alteración de ambos puede suponer impactar en la calidad de vida de las personas puesto que ven disminuidas sus ganas de comer.

De momento, los datos recopilados no permiten confirmar con exactitud el origen fisiológico de las alteraciones del olfato y el gusto en pacientes con COVID-19.

Recomendaciones de la SEORL-CCC

La SEORL-CCC ya ha recomendado la inclusión de las alteraciones del gusto y el olfato entre los síntomas de sospecha de infección por COVID-19. De hecho, puede ser uno de los signos para la detección temprana de la enfermedad, pues en el 12% de los pacientes la pérdida total del olfato es el primer síntoma. Por lo tanto, es aconsejable que, teniendo en cuenta estos datos preliminares, si se presentan síntomas relacionados con el gusto y el olfato, estas personas extremen las precauciones de higiene y distancia de seguridad con respecto a los que les rodean, y presten atención a los posibles síntomas adyacentes que puedan aparecer y que sean sugestivos de COVID-19, como la fiebre, la tos o la disnea.

Así mismo, desde la SEORL-CCC se pide colaboración para seguir recopilando datos, ya que los resultados obtenidos hasta el momento no permiten conocer completamente el significado de este síntoma en la enfermedad o el porcentaje de pacientes que lograran recuperarse. Para ello seguirán haciendo el cuestionario mencionado.

Traqueotomía: indicaciones y técnica

Traqueotomía: indicaciones y técnica

Una traqueotomía es una técnica quirúrgica por la cual se realiza una incisión en la tráquea para posibilitar un acceso directo a la vía respiratoria en pacientes que tienen dificultades para respirar por la boca y la nariz. A través de esa nueva vía, se coloca un tubo por el que el paciente respira. Por lo general, tiene 4 indicaciones básicas: librar una obstrucción mecánica de la vía aérea superior, en pacientes que requieren asistencia respiratoria durante períodos prolongados, facilitar el manejo de secreciones respiratorias y prevenir la aspiración pulmonar del contenido del tracto digestivo.

En la situación actual, es una técnica que puede ser necesario utilizar en los hospitales españoles para tratar a los pacientes con una enfermedad grave por COVID-19, cuya situación ventilatoria pulmonar requiere de una intubación orotraqueal durante un largo periodo de tiempo, para permitir resolver la insuficiencia respiratoria.

Una vez que el problema que ha motivado la realización de la traqueotomía se ha resuelto, la abertura de la tráquea se podrá cerrar en la mayor parte de los casos.

¿En qué consiste la traqueotomía?

Para la realización de la traqueotomía, el paciente estará en posición decúbito supino con el cuello en hiperextensión, para lo que se colocará un rodillo o almohada debajo de los hombros, con el objetivo de que la postura permita que la tráquea quede expuesta en el cuello. Generalmente, se hará con anestesia general, dependiendo del tiempo del que se disponga para realizar la intervención, si la situación es crítica podrá hacerse con anestesia local.

La incisión en la piel será de 2-4 cm de longitud y horizontal. Ésta se realizará 2 cm por encima del esternón entre los dos músculos esternocleidomastoideos. Para acceder a la tráquea se deben separar los planos musculares por la línea media y separar ambos lóbulos de la glándula tiroides. Con un bisturí se incide la tráquea de forma horizontal entre el segundo y tercer anillo y luego otras dos verticales hacia abajo para crear una charnela de base inferior que se sutura a la piel (facilita los cambios de cánula). Finalmente se procederá a la introducción de una cánula traqueal o un tubo endotraqueal a través del agujero traqueal o estoma traqueal.

La traqueotomía lleva asociadas una serie de complicaciones intraoperatorias como la hemorragia, la parada cardio-respiratoria o la lesión del nervio laríngeo recurrente y complicaciones tardías como el neumotórax, el edema pulmonar, el enfisema subcutáneo, la oclusión del tubo o la cánula, o la estenosis laringotraqueal, entre otras. En algunas ocasiones, tras la realización de una traqueotomía, ésta ya no puede ser cerrada ya que el paciente no tolera la respiración nasal/oral.

Es importante destacar que un paciente al que se le realiza una traqueotomía no pierde su capacidad de hablar. Al tapar, de modo intermitente, el estoma el paciente puede fonar normalmente.

Traqueotomía percutánea

La traqueotomía percutánea es una técnica alternativa a la traqueotomía quirúrgica reglada (la señalada anteriormente) utilizada para pacientes ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) o en reanimaciones quirúrgicas. Las indicaciones son similares a la traqueotomía reglada

La elección de esta técnica dependerá del estado general del paciente, de su anatomía y de la experiencia del médico, ya que requiere de personal cualificado con un entrenamiento específico. Los criterios de selección en estos casos deben ser muy estrictos; así la anatomía cervical de paciente debe definirse claramente mediante palpación, el cuello debe poderse hiperextender y hay que estar preparados para reintubar al paciente en caso de extubación accidental. También es aconsejable disponer de un quirófano próximo y prevenir al cirujano otorrinolaringólogo por si surgiese alguna complicación.

Esta técnica estará contraindicada siempre en pacientes no intubados, en situaciones urgentes, en pacientes pediátricos y en los que tengan una anatomía cervical desfavorable o una masa cervical en línea media.

Esta técnica permite agilizar el flujo de pacientes fuera de la UCI y elimina la necesidad de trasladar al paciente fuera de la misma, lo que reduce el riesgo de diseminación de bacterias.