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Centro de Otorrinolaringología, precisa ORL. Toledo

30/12/2019

Toledo, Capital.

Centro de Otorrinolaringología privado, con alto volumen de trabajo, precisa ORL para incorporación progresiva, en tareas de consulta y de quirófano. Situado en zona céntrica de Toledo. Horario de mañana y/o tarde. Precisa conocimientos y/o interés en Otoneurología.
Para cualquier duda o cuestión, ponerse en contacto vía email, teléfono o wasap.

Persona de contacto: Olga Lasso

Email: camabula2@yahoo.es

Teléfono: 639441063

Se precisa de especialista en Otorrinolaringología

26/12/2019

Hospital Quironsalud Marbella y Quironsalud Campo de Gibraltar

Ofertamos plaza de especialista de Otorrinolaringología para realizar labores asistenciales en los centros Quirónsalud Marbella y Campo de Gibraltar, con remuneración muy atractiva y muy buen ambiente de trabajo, pudiendo especializarse en campos como la medicina del sueño o patología de la voz.

Persona de contacto: Vanesa Corchado

Email: carlos.oconnor@quironsalud.es

Teléfono: 622036174

¿A qué se deben los dolores en la cabeza o la cara?

¿A qué se deben los dolores en la cabeza o la cara?

Las algias craneofaciales se definen como dolores de la cabeza o el cráneo y de la cara debidos a múltiples causas. Son una patología muy frecuente en la que se ve implicada la inervación sensitiva de ambas regiones llevada a cabo por los nervios craneales trigémino, glosofaríngeo y vago así como por las 3 primeras raíces cervicales. Su diagnóstico se fundamenta sobre todo en una completa anamnesis y en un exhaustivo examen clínico por parte del otorrinolaringólogo y cirujano de cabeza y cuello.

Los dolores craneofaciales pueden ser debidos a neuralgias de los nervios sensitivos mencionados anteriormente, dolores asociados a afecciones otorrinolaringológicas, oftalmológicas, estomatológicas o motivados por uno de las diversos subtipos de cefaleas.

Es preciso conocer las áreas inervadas por los nervios craneales que se ocupan de la inervación sensitiva del cráneo y de la cara. El nervio trigémino es el que recoge la sensibilidad de la cara, el tercio anterior del cuero cabelludo y las cavidades de la cara. En cuanto a los nervios glosofaríngeo y vago, estos inervan la faringe, cara posterior de la laringe y las cavidades del oído. Por último, las 3 primeras raíces cervicales reciben la sensibilidad del tercio posterior del cuero cabelludo, las articulaciones y la musculatura cervical.

Diagnóstico de las algias craneofaciales

Durante el diagnóstico de las algias faciales el otorrinolaringólogo tendrá que examinar la forma de presentación y características del dolor, es decir, su localización, intensidad y repercusión en la vida diaria del paciente, el tipo de dolor y su duración, la presencia de síntomas acompañantes, así como la edad y el sexo. También se deberán tener en cuenta los factores desencadenantes.

Por otro lado, el otorrinolaringólogo realizará un examen clínico en el que estudiará la sensibilidad facial, se hará una palpación de la cara, una otoscopia, una rinoscopia y una faringoscopia. Es importante también hacer, un examen neurológico de los pares craneales.

Algunas algias craneofaciales

1. Las neuralgias faciales afectan sobre todo al trigémino, el nervio glosofaríngeo y la zona occipital:

  • Neuralgia del trigémino: suele ser de origen desconocido. Cursa  con un dolor lanzinante (eléctrico) que suele afectara al tercio medio de la cara por afectación de la segunda rama del nervio. Suele repetirse a modo de crisis  y el principal factor desencadenante es la palpación en zonas gatillo. Su tratamiento es farmacológico, sobre todo a base de antiepiléticos. En caso de ser muy grave e incapacitante se puede realizar un tratamiento quirúrgico. En ocasiones puiede ser debida a una causa conocida: es la llamada neuralgia sintomática del trigémino: Puede deberse a diversas causas: esclerosis múltiple, tumores en el  ángulo pontocerebeloso, causas infecciosas, tumorales o inflamatorias.
  • Neuralgia del glosofaríngeo: cursa con dolor lancinante, breve pero de gran intensidad, localizado en la base de la lengua y amígdala, pudiendo irradiarse hacia la mandíbula y el oído. Además, suele asociarse a carraspera en la garganta. Su factor desencadenante es la deglución. El tratamiento es farmacológico o quirúrgico cuando no resulte eficaz.
  • Neuralgia occipital de Arnold: cursa con dolor de tipo punzante que suele acompañarse de movilidad cervical limitada y tiene como principal factor desencadenante la hiperextensión de la cabeza,. Puede deberse a artritis inflamatorias, microtraumatismos y sobrecargas de articulaciones. En ocasiones se confunde con una cefalea o una contractura cervical.

2. Las neuralgias asociadas a afecciones de ORL están vinculadas a patologías como la sinusitis, tanto aguda como crónica, otitis o patologías tumorales de la zona de cabeza y cuello (tumores de orofaringe, supraglotis, hipofaringe). Es muy importante descartar un tumor de cabeza y cuello ante un dolor persistente a nivel faríngeo con irradiación al oído.

3. Las neuralgias asociadas a afecciones oftalmológicas, pueden deberse al glaucoma agudo o alteraciones de la refracción, como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo también pueden provocar dolores frontales y oculares.

4. Otro grupo de algias craneofaciales es el que comprende las cefaleas. Dentro de ellas las migrañas son muy frecuentes. Su prevalencia oscila entre el 8 y el 12% de la población, sobre todo en mujeres, siendo su mayor incidencia entre los 30 y 40 años. La migraña puede ser de varios tipos, siendo la migraña sin aura, que es la migraña común, la más frecuente. El tratameinto es fundamentalmente médico. Las cefaleas tensionales son tan frecuentes como la migraña. Son episódicas, cuando duran menos de 15 días al mes, o crónicas cuando superan esta duración durante al menos 6 meses. Conviene aplicar medidas higiénico-dietéticas para su tratamiento y fisioterapia. La cefalea en racimos o cefalea histamínica de Horton. es menos frecuente que la migraña y afectan en mayor medida a hombres de entre 10 y 30 años. En el 90% de casos, las apariciones de dolor son episódicas y se producen de forma cotidiana a lo largo de 3-15 semanas.. El dolor es unilateral siendo predominante en la región periocular, y se irradia a menudo hacia la región frontal, la sien, la mejilla y la encía superior. EL tratamiento de las cefaleas corresponde al neurólogo.

Hospital privado de Valencia precisa ORL

20/12/2019

Valencia

-Se ofrece por baja maternal incorporación a puesto de trabajo como médico especialista ORL en hospital privado de Valencia a partir de Febrero de 2020.

La actividad consiste en consultas externas tanto en el hospital como en ambulatorios externos, quirófano y guardias localizadas.

-Contrato de arrendamiento de servicios, honorarios de acuerdo a la facturación del servicio (imprescindible estar dado de alta como autónomo).

– Posibilidad de continuar en el equipo tras la reincorporación de la baja maternal.

– Se requiere MIR en ORL u homologación oficial por el Ministerio a fecha de incorporación. Se precisa seguro de responsabilidad civil, colegiación y certificado de delitos de naturaleza sexual.

Persona de contacto: Irene López Delgado

Email: irenelopezes@hotmail.com

Teléfono: 646141674

¿Cuáles son las enfermedades más comunes de la garganta?

Las enfermedades más comunes de la garganta comprenden las infecciones virales como la faringitis o la laringitis. En la mayor parte de las ocasiones estos cuadros se enmarcan dentro del término catarro común, en el que también está presente una rinosinusitis vírica. También son habituales las infecciones bacterianas como las faringoamigdalitis. De todo ello habla el doctor Pedro Cabrera, presidente de la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de la SEORL-CCC.

Entre las patologías más habituales que afectan a la garganta se encuentran la laringitis y la faringitis. La principal diferencia entre ellas es la localización anatómica de la infección que, de forma habitual, suele ser vírica. La principal vía de contagio es a través de la inoculación de gérmenes a través de las llamadas gotitas de Pflügge (son aquellas que se desprenden al toser, hablar o estornudar). A continuación, se detallan los principales síntomas, factores de riesgo y tratamiento de cada una de ellas:

Laringitis

Se trata de una inflamación de la mucosa laríngea, afectándose las cuerdas vocales. A menudo forma parte de un proceso inflamatorio agudo de las vías respiratorias altas con síntomas en la voz, (disfonía), dolor al tragar (odinofagia), o, en algunas ocasiones, dificultad para respirar (disnea). Las más frecuentes son de causa infecciosa y, dentro de ellas, las más habituales son las víricas, siendo la laringitis catarral la más común de todas. En estos casos el tratamiento es sintomático a base de reposo vocal, antitérmicos, analgésicos e hidratación. Entre los factores que pueden predisponer a padecer este tipo de patología se encuentran el tabaco, el alcohol, el sobreesfuerzo vocal, el reflujo gastroesofágico, y factores del entorno como la contaminación. En el caso de las laringitis de causa bacteriana, poco frecuentes, será necesario el uso de antibióticos.

Faringitis

Se trata de la inflamación de la faringe debido a una infección, principalmente, aunque también puede ser por causa alérgica, química o traumática. Las faringitis agudas constituyen una causa frecuente de consulta médica. La faringitis catarral es la causa del dolor de garganta común, siendo debida a un virus en la mayor parte de las ocasiones. Entre los factores que pueden predisponer a esta patología se encuentran el frío, la polución, el ambiente seco o el estrés. Suele ser de inicio brusco, con predominio de sequedad y constricción faríngea, y, en ocasiones, sensación de quemazón, además de carraspeo. En casos graves puede haber fiebre o cefalea. El tratamiento más habitual, en el caso de ser vírica, es el reposo relativo con antiinflamatorios. Si se confirma la presencia bacteriana, se administrará antibiótico.

La amigdalitis aguda, patología común en la infancia

Otra patología común que afecta a la garganta es la amigdalitis aguda, una inflamación aguda de las amígdalas palatinas cuyo origen habitual es infeccioso. Se trata de un proceso muy frecuente, sobre todo en la infancia, con un mayor pico de incidencia entre los 3 y los 15 años. Entre el 30 y el 40% de los casos son debidos a microorganismos bacterianos y más del 50% se deben a virus, que pueden, a su vez, favorecer una infección bacteriana. Entre los síntomas más importantes se encuentran la odinofagia, el malestar general, fiebre, cefalea, mialgias, artralgias, náuseas o vómitos, entre otros. El tratamiento será sintomático al igual que en las anteriores y, en caso de que exista origen bacteriano, antibióticos.

Cuando consultar con un otorrinolaringólogo

Si una vez pasado el periodo habitual de duración de un proceso infeccioso, unas 2 semanas, se mantienen síntomas como el dolor o la dificultad para respirar, hablar o tragar o existe un crecimiento de los ganglios linfáticos del cuello, es importante consultar con el otorrinolaringólogo.

Por otro lado, es importante visitar a este especialista siempre que exista una disfonía que dure más de 2 semanas para que pueda determinar el origen del problema mediante distintas exploraciones de la laringe, más allá de los cuadros infecciosos mencionados.

Cómo prevenir las infecciones de garganta

Existen una serie de cuidados que pueden contribuir a reducir los factores de riesgo que predisponen a sufrir algunas de las patologías más habituales de la garganta y que, por tanto, sirven como medidas de prevención. Entre ellas se encuentran:

  • Seguimiento de una dieta sana y equilibrada: el aporte de nutrientes ricos en vitaminas y minerales ayudará al sistema inmunológico a estar fortalecido frente al ataque de virus y bacterias causantes de infecciones de garganta.
  • No fumar: el tabaco es un agente irritante de la faringe y la laringe y, por tanto, debilita sus mucosas y las deja más desprotegidas frente a la acción de agentes infecciosos.
  • Abundante hidratación: es importante mantener hidratada la garganta para facilitar la eliminación de gérmenes, además de proteger la mucosa frente a los mismos.
  • Medidas de higiene adecuadas: se recomienda taparse la boca con un pañuelo desechable al estornudar o toser, lavar las manos con frecuencia y no compartir ciertos útiles para evitar el contagio.
  • Evitar el alcohol: al igual que sucede con el tabaco, el alcohol también actúa como irritante de las mucosas de la garganta y por tanto estas son más vulnerables al ataque de virus y bacterias.
  • Procurar un buen descanso: cuando la garganta y las cuerdas vocales descansan y no se fuerza la voz, están protegidas frente a las infecciones.
  • No automedicarse: se debe consultar con un profesional sanitario la conveniencia del tratamiento a seguir en función del origen de la infección.
  • Evitar el estrés: el estrés puede debilitar la garganta y hacerla vulnerable ante procesos infecciosos, por lo que hay que procurar una cierta relajación al organismo. 

Contrato con posibilidad de que sea de larga duración. Guadalajara

16/12/2019

HOSPITAL UNIVERSITARIO GENERAL DE GUADALAJARA

Se oferta plaza de FEA ORL para empezar a trabajar Hospital de Guadalajara en Enero 2020. Para condiciones contactar con Dr. Antonio Rosell Cervilla a través del email anroce@sescam.jccm. es o archeliin@yahoo.es

Persona de contacto: ANTONIO ROSELL CERVILLA

Email: archellin@yahoo.es

Teléfono: 609771725

Facultativo especialista en Otorrinolaringología. Elche

16/12/2019

Elche

El Grupo Hospitalario IMED, especializado en sanidad privada y asentado en la Comunidad Valenciana, precisa la incorporación de un especialista en Otorrinolaringología para nuestro centro de IMED Elche.

IMED Hospitales con más 15 años experiencia en la asistencia sanitaria de alta calidad, personalizada, cuenta con instalaciones, tecnología y equipamiento de última generación, apostando por la Innovación Médica.

Requisitos: Formación vía MIR o especialidad homologada.

Ofrecemos:
• Contrato Indefinido con jornada completa e incorporación inmediata
• Contrato de colaboración externa

En ambos casos ofrecemos remuneración económica atractiva, horario flexible y equipo técnico y humano en función de las necesidades.

Contacto:
Si estás interesado envíanos tu Currículum Vitae a lballester@imedhospitales.com o regístrese a través del Portal de Empleo de nuestra web: https://empleo.imedhospitales.com/es/nuevoRegistro

Persona de contacto: Lucia Ballester

Email: lballester@imedhospitales.com

Teléfono: 681 141 204

¿Cómo diagnosticar y tratar la disfagia?

La disfagia es un trastorno de la deglución. La deglución se define como el conjunto de mecanismos que intervienen en el transporte de alimentos, o de secreciones como la saliva, desde la cavidad oral hasta el estómago. Se divide en tres fases: fase oral, fase faríngea y fase esofágica. Uno de los factores que determinan su gravedad es la aspiración, esta sucede cuando algunas de esas sustancias entran en la vía aérea superior. La disfagia es un trastorno más común de lo que parece, de hecho, afecta a dos millones de personas en España, aunque se estima que el 90% está sin diagnosticar y, por tanto, sin tratar.

Diagnóstico

Signos de alarma de la disfagia

En primer lugar, para la detección de la disfagia, se deben tener en cuenta una serie de signos de alarma. Por ello, es importante prestar atención a las alteraciones del nivel de consciencia, las alteraciones motoras o sensitivas; las alteraciones de la articulación del lenguaje, la disfonía en forma de voz soplada, ronca o voz nasal; los atragantamientos o episodios de tos durante la ingesta; el aumento del tiempo empleado para la ingesta, una pérdida de peso inexplicable, la dificultad o lentitud en la masticación; y el dolor o la sensación de obstrucción durante la deglución. Ante la presencia de alguno de estos síntomas, se debe acudir a un especialista otorrinolaringólogo para que realice una evaluación clínica e instrumental. En este sentido, será necesario evaluar los síntomas y los alimentos con los que el paciente los presenta, así como la causa de la disfagia, para después determinar la seguridad en la deglución y el tipo de alimentación a seguir. Además, se deberán tener en cuenta los antecedentes y el historial clínico del paciente.

Diagnóstico de la disfagia

El otorrinolaringólogo realizará también una exploración física del estado general del paciente y de la anatomía de la cavidad oral, estado de la dentadura, lengua, paladar, faringe y laringe, así como la funcionalidad de la musculatura facial, masticatoria, etc; y su sensibilidad. Por otro lado, será necesario valorar la voz y el lenguaje en cuanto al tono, intensidad o cualidad.

En cuanto a las pruebas técnicas diagnósticas, una de las más utilizadas es la videonedoscopia de deglución, que consiste en valorar de forma directa, mediante un nasofibroscopio, la capacidad de deglución del paciente. Además, permitirá al otorrinolaringólogo determinar si la alimentación oral es segura, las medidas necesarias para facilitarla o si es preciso contraindicarla. Consta de dos partes, la valoración anatómica y la valoración de la deglución. En la primera se evalúan, mediante el fibroscopio, las respuestas de la lengua, la faringe o la laringe ante acciones como deglutir o producir determinadas palabras. Además, se analizarán la respiración,  la fonación o el manejo de las secreciones.

Por su parte, la valoración de la deglución consiste en administrar alimentos de distintas consistencias y volúmenes, coloreados con azul de metileno, para ver cómo responde el paciente y si se produce aspiración o retención de esos alimentos y en qué fases de la deglución, oral o faríngea.

Otra prueba realizada para el diagnóstico de la disfagia es la videofluroscopia de la deglución, que consiste en la administración por vía oral de un contraste radiopaco y la visualización mediante radioscopia de la capacidad de deglución, quedando las imágenes registradas en vídeo de alta resolución.

Además, se puede emplear una esofagoscopia transnasal que consiste en la valoración de manera directa del esófago, mediante la utilización de un esofagoscopio que se introduce a través de la fosa nasal hasta la hipofaringe y el esófago. Por ello, permite valorar alteraciones estructurales del esófago y estudiar la fase esofágica de la deglución.

Por otro lado, también se pueden realizar manometrías, que estudian la presión basal y durante la deglución de la faringe y el esófago mediante una sonda introducida por las fosas nasales.

Tratamiento de la disfagia

Una vez realizado el diagnóstico de la disfagia, el otorrinolaringólogo deberá decidir el tipo de alimentación más segura en función de las características del paciente, con el fin de mantener un buen estado de nutrición e hidratación a la vez de evitar complicaciones. Para ello puede ser necesario realizar una serie de modificaciones en la dieta y se valorará la posibilidad de seguir unas medidas de adaptación y rehabilitación, y, en algunos casos, la realización de procedimientos quirúrgicos o la nutrición enteral . Lo cierto es que la mayoría de los pacientes con disfagia mejoran con el seguimiento de un plan terapéutico adecuado e individualizado. 

Uno de los aspectos más importantes a la hora de tratar trastornos de la deglución como la disfagia es la necesidad de adaptar la dieta para que el paciente no presente alteraciones nutricionales. De hecho, un estudio realizado con pacientes hospitalizados en un centro español publicado en Clinical Nutrition ESPEN confirma la prevalencia global de disfagia de un 28.5%, sobre todo en pacientes ortogeriátricos y neurológicos, y la presencia de desnutrición en el 50% de ellos. El análisis demuestra también que más de un tercio de los pacientes no tiene adaptada su dieta correctamente.

En la dieta del paciente con disfagia es importante adaptar los volúmenes y la consistencia de los alimentos a cada caso. Por lo general, deben tener una consistencia homogénea y se deben evitar las dobles texturas. En pacientes con riesgo de aspiración, será necesario el uso de espesantes para aumentar la densidad de los líquidos.

Por su parte, la rehabilitación, en caso de ser necesaria, consiste en la puesta en práctica de ejercicios para fortalecer la musculatura, favorecer el reflejo deglutorio y el mecanismo de cierre glótico. Por otro lado, también se aprenden técnicas y maniobras con alimentos o líquidos para favorecer su deglución.

Tabaco, alcohol y VPH, factores de riesgo de los tumores de cabeza y cuello

El tabaco, el alcohol y el virus del papiloma humano (VPH) están detrás del aumento de los tumores de cabeza y cuello, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), con motivo del Día Nacional del Cáncer de Cabeza y Cuello. El consumo de tabaco incrementa  el  riesgo  de  laringe  y  faringe  hasta  20  veces  y  el  abuso  del  alcohol  puede cuadriplicar el riesgo de padecer cáncer de cabeza y cuello. Si se evitaran, se podría prevenir la aparición de más del 80% de estos tumores. Por ello, la SEORL-CCC ha puesto en marcha la campaña Ponle un cero al tabaco, la primera iniciativa destinada a impedir el inicio del tabaquismo en jóvenes, y en la que otorrinolaringólogos recorren institutos de toda España para transmitir a los adolescentes las consecuencias del tabaco.

El consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante en el cáncer de cabeza y cuello, en general, y en particular del de laringe y faringe. En la mayoría de casos el paciente ha estado fumando desde la adolescencia. Los otorrinolaringólogos quieren contribuir a prevenir el inicio del consumo de tabaco y alcohol para evitar un repunte de los tumores de laringe en dos o tres décadas. 

Los tumores de cabeza y cuello, que abarcan el cáncer de la cavidad oral, faringe, laringe y las fosas nasales y senos paranasales, ocupan el sexto lugar en incidencia en España. Cada año, se detectan 10.000 casos nuevos, sobre todo en personas de entre 45 y 65 años.

Síntomas de alarma

Desde la SEORL-CCC se advierte de la importancia de prestar atención a los síntomas y signos de alarma que pueden hacer sospechar la presencia de un tumor de cabeza y cuello y acudir a un otorrinolaringólogo ante la mínima sospecha. La presencia de una disfonía (alteración de la voz), una herida en la boca que no se soluciona en 15 días, las molestias para tragar o la sensación de cuerpo extraño en la garganta persistentes, dolor faríngeo que se irradia al oído o la aparición de un bulto en el cuello deben hacer pensar en la posibilidad de uno, sobre todo en fumadores o consumidores habituales de alcohol.

Si estos tumores se detectan en las fases iniciales, la supervivencia de los pacientes es superior al 90% a los cinco años; mientras que la supervivencia media en todos los casos es de un 60% a los 5 años.

El tratamiento suele requerir la combinación de cirugía, radioterapia y quimioterapia. La Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC aboga por un abordaje multidisciplinar, coordinado por el otorrinolaringólogo-cirujano de cabeza y cuello, y que  cualquier decisión sea tomada en el seno de un Comité de Tumores de Cabeza y Cuello junto con oncólogos médicos y radioterapeutas, ya que en muchas ocasiones el tratamiento de los pacientes conlleva más de una modalidad terapéutica.

El objetivo tras el tratamiento es intentar devolver a los pacientes a una calidad de vida similar a la previa al mismo. La rehabilitación va encaminada a la recuperación de las funciones del habla, masticación y deglución.  La SEORL-CCC recomienda que el tratamiento de los tumores de cabeza y cuello, sobre todo los casos complejos y avanzados, se realice en centros especializados, con experiencia y con un elevado número de pacientes, al tratarse de tumores no muy frecuentes y que pueden producir muchas secuelas.

Otitis: tipos, síntomas y tratamiento en la edad adulta

La otitis es una inflamación del oído causada, casi siempre, por una infección. El tipo más común en la edad adulta es la otitis media aguda (OMA), que aparece cuando se produce una retención de líquido en la región del oído medio debido a una inflamación de la Trompa de Eustaquio.  Cuando este líquido se infecta, causa dolor en el tímpano e incluso puede producirse una perforación del mismo debido al aumento de presión dentro del oído. La otitis media “secretora” o “serosa” (OMS), se define por la presencia de moco o líquido dentro del oído medio, sin que haya otros síntomas o signos de infección aguda, y en ocasiones precede a la OMA.

Este tipo de afecciones son más comunes en invierno, cuando hay fuertes cambios de temperatura y se multiplican los resfriados. También son habituales en primavera, cuando afloran las alergias.

Existe otro  tipo de otitis, la otitis externa, que constituye una entidad muy diferente de la anterior. En este caso, la infección se produce en la piel del conducto auditivo externo, por fuera de la membrana timpánica, es decir, la infección no se genera por extensión de una causa interna, como pueda ser una infección de la vía aérea superior, si no por un agente externo.

Por ello, la otitis externa se produce con más frecuencia durante el verano, debido a que es una afección relacionada con el contacto con agua, como  piscinas y playas. La Comisión de Otología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL- CCC), cuenta con un listado de consejos para prevenir este tipo de otitis.

Tanto la otitis media aguda como la otitis externa son afecciones muy frecuentes entre la población adulta. Sin embargo, existe un cuadro clínico diferente a estos: la otitis media crónica, que se caracteriza por una supuración constante, generalmente secundaria a una perforación timpánica, y que puede llegar a producir pérdida auditiva.

Tratamientos y recomendaciones

En adultos, las otitis medias agudas y las otitis externas se tratan con antibióticos, que pueden administrarse por vía oral y/o tópica ótica dependiendo del proceso y su severidad. En las otitis medias agudas se suele añadir descongestionante vía tópica nasal al tratamiento.  

En el caso de las otitis medias crónicas, el tratamiento puede ser algo más complejo y prolongado: una combinación de diferentes antibióticos por vía oral y tópica ótica e incluso hay casos en los que hay que recurrir a una intervención quirúrgica.

La solución quirúrgica en los casos de otitis media crónica es necesaria en pacientes con perforaciones timpánicas de larga duración, sobre todo cuando se complica con la migración de piel del conducto auditivo externo hacia el oído medio, introduciéndose por la perforación. Este cuadro se conoce como colesteatoma. En estos  casos la cirugía es imprescindible, ya que el colesteatoma es una lesión agresiva que puede derivar en complicaciones severas.

La otorrinolaringología ha cambiado de forma muy significativa en los últimos años. De forma gradual, se ha producido una especialización en las diferentes disciplinas y la formación que se recibe de éstas es cada vez más compleja y completa.