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La rinoplastia, la operación estética más frecuente de los otorrinolaringólogos

La rinoplastia, la operación estética más frecuente de los otorrinolaringólogos

La rinoplastia es la operación estética más frecuente en los quirófanos de los otorrinolaringólogos, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Se trata además de la quinta operación estética más común en nuestro país. Se estima que uno de cada mil españoles se somete a este procedimiento quirúrgico cada año. Es común recurrir a la rinoplastia por motivos estéticos para someterse a una remodelación del aspecto físico, pero además, la rinoplastia puede mejorar la función respiratoria por lo que, en ocasiones, puede tener un doble objetivo someterse a este tipo de intervención.

Antes de la operación, el paciente deberá someterse a un exhaustivo análisis estético para que el otorrinolaringólogo determine cómo debe ser la nariz en proporción con el resto de elementos de la cara para obtener el resultado más natural y armónico. Seguirá pautas relacionadas con los cánones de belleza, la raza, el sexo y la edad de cada persona, aparte de saber los motivos por los que quiere someterse a la intervención y evaluar las posibilidades de realizarla con éxito. En función de las características y de si la operación servirá para corregir una deformación externa o interna, el médico elegirá la técnica quirúrgica que mejor se adapte a cada paciente, ya sea realizando una pequeña incisión externa o interviniendo a través de las fosas nasales.

El otorrinolaringólogo prestará una especial atención a la punta nasal. Los expertos han averiguado, gracias a la evolución de esta intervención, que aquí reside lo más importante en la cirugía plástica de este órgano, entre otras cosas porque es la puerta de entrada del aire inspirado y la encargada de distribuirlo. Es un área tan delicada que, tras la operación, puede tardar hasta cinco años en instalarse definitivamente.

La rinoplastia es la cirugía estética más difícil, insisten los otorrinolaringólogos que aconsejan ponerse en manos de médicos especializados en la nariz. Y hay que seguir una serie de cuidados postoperatorios, entre otros, llevar férula durante, al menos 15 días, que el médico irá ajustando en cada revisión realizada durante este tiempo.

Algunas curiosidades históricas

  • Ya en el año 3.500 a. C. se practicaba en Egipto la cirugía de nariz.
  • En la India se castigaba el robo y el adulterio femenino con la amputación de la nariz, de ahí que los cirujanos de este país se convirtieran en expertos en rinoplastia.
  • En Occidente, ya desde los primeros años de la era cristiana, aparecen cirujanos reparadores de nariz.
  • Durante el Renacimiento, hubo familias dedicadas a las mejorarla.
  • Sin embargo, no fue hasta el siglo XX cuando la operación nasal se convirtió en algo frecuente.
  • Las guerras mundiales y los heridos de guerra obligaron a los cirujanos a desarrollar este tipo de intervenciones.

 

El 80% de los tumores en las glándulas salivales son benignos

Alrededor del 80% de los tumores en las glándulas salivales son benignos. Los casos de tumores malignos solo constituyen  el 5% de los cánceres de cabeza y cuello, y representan menos del 1% de todos los tipos de tumores, según los datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Los tumores de las glándulas salivales afectan a entre 2,5 y 4 personas por cada 100.000 habitantes y de manera indistinta a ambos sexos. Son tumores que afectan predonminantemente a personas adultas. De hecho, la edad media de quienes la padecen es de 45 años, mientras que solo el 5% de los pacientes con tumores de las glándulas salivales son niños.

Los tumores de glándulas salivales  revisten un desafío en el diagnóstico debido a la gran variedad histológica y a la rareza de muchos de ellos. Su etiología precisa no se conoce, aunque se sabe que son más frecuentes en ciertos grupos raciales y en aquellos expuestos a radiación.

Se debe sospechar que se trata de tumores malignos cuando crecen de forma rápida, se asocian a dolor o aparece una parálisis facial.

Lo habitual, sin embargo, es que este tipo de tumores apenas presenten síntomas hasta etapas avanzadas de la enfermedad. De ahí que los otorrinolaringólogos tengan que realizar las pruebas y estudios necesarios para detectarlos, y proceder al tratamiento más adecuado en función de cada caso.

La mayoría, en la parótida

La mayoría de estos tumores, el 80%, se localiza en la glándula parótida; el 10%, en la submandibular; 10%, en las glándulas salivares menores; y menos del 1%, en la glándula sublingual. Sin embargo, este porcentaje es inversamente proporcional a la gravedad del tumor. Se puede decir que cuanto más pequeña es la glándula, más probable es que el tumor sea maligno.

Algunas curiosidades sobre la saliva:

La función de todas las glándulas salivales es producir saliva, que sirve para mantener la higiene bucodental y para preparar el alimento para la masticación y deglución. La saliva sirve también como vehículo excretor de antibióticos, de distintos metales e incluso de algunos virus.

Cada persona produce al día entre un litro y litro y medio de saliva.

Aparte de las llamadas glándulas salivares mayores (2 glándulas parótidas, 2 glándulas submaxilares y la glándula sublingual), existen las glándulas salivares menores que están distribuidas por la boca, la faringe, la laringe, la nariz e incluso en el oído medio.

La rehabilitación de los pacientes laringectomizados no está cubierta en todas las áreas sanitarias

La rehabilitación de los pacientes laringectomizados no está cubierta en todas las áreas sanitarias

La laringectomía total es la estrategia terapéutica que mayor supervivencia ofrece en el tratamiento del carcinoma localmente avanzado de laringe e hipofaringe. Sin embargo, esta cirugía conlleva un importante daño físico pero también social y emocional, en cuanto que supone un deterioro en la calidad de vida, afectando la capacidad de comunicación, la imagen corporal, la respiración, la deglución, la olfacción, la capacidad física, entre otras.

La rehabilitación del paciente laringectomizado total es de suma importancia para mejorar su calidad de vida, intentando que esta se asemeje lo máximo posible a la vida que el paciente realizaba previamente. La atención global del paciente que se somete a una laringectomía total no sólo se debe circunscribir al procedimiento terapéutico quirúrgico o al seguimiento oncológico, sino que es importante prestar atención a la rehabilitación integral del paciente laringectomizado total.

Desde la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL-CCC) se advierte de que la rehabilitación de los pacientes laringectomizados no está suficientemente cubierta y garantizada en todos los centros sanitarios lo que dificulta su calidad de vida y la readaptación social. Por ello la SEORL-CCC quiere promover la rehabilitación integral del paciente laringectomízado y la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo ha elaborado un documento (Acta Esp Otorrinolaringol 2019) que resume las principales características y los fundamentos imprescindibles para poder garantizar una adecuada rehabilitación del paciente laringectomizado total. Se han intentado establecer los criterios mínimos que deben cumplir los programas de rehabilitación y los medios humanos y técnicos a los que debe tener acceso en cualquier centro del país que trate a estos pacientes.

Según se recoge en el mencionado Documento, la laringectomía total debe realizarse en un ámbito especializado, dentro de un equipo multidisciplinar que permita al paciente el acceso a las diferentes técnicas y tratamientos actualizados para lograr la curación de su enfermedad, con las menores secuelas físicas, psicológicas y sociales y en el menor tiempo posible.

Es necesario un mínimo de personal con conocimientos específicos en este tema. El otorrinolaringólogo especializado en cirugía oncológica de cabeza y cuello debe liderar el equipo de profesionales que tratan a estos pacientes. El otorrinolaringólogo tiene que tener conocimientos y habilidades acerca de las diferentes técnicas quirúrgicas y no quirúrgicas de rehabilitación y debe valorar las necesidades y las opciones de rehabilitación en cada paciente. La enfermería debe ser experta en oncología de cabeza y cuello y juega un papel importante en la educación del paciente previa a la cirugía, debe conocer los dispositivos y materiales específicos para el cuidado y rehabilitación de estos pacientes y debe instruir al paciente y a sus familiares en los cuidados postoperatorios requeridos. El logopeda experto en rehabilitación del paciente laringectomizado desempeña un rol fundamental. Debe realizar una evaluación preoperatoria a los pacientes y a su entorno familiar, informar de las consecuencias en el habla y en la deglución tras la cirugía y conocer las técnicas de rehabilitación. Otros profesionales que deberían estar implicados en la rehabilitación integral del laringectomizado serían el especialista en nutrición, un psicooncólogo y el asistente social.

En el cuidado del paciente laringectomizado se deben disponer de diversos recursos que contribuyan a paliar los efectos de la pérdida de la voz laríngea, del cambio del sistema de ventilación pulmonar y de la creación de un estoma traqueal. Para ello es importante disponer de un material específico como son diversos modelos de cánulas, útiles de limpieza y aspirado, sistemas de intercambio de calor-humedad y sistemas de comunicación (prótesis fonatorias y laringófono de muestra).

El proceso de rehabilitación del paciente laringectomizado debe iniciarse con una valoración preoperatoria por parte del logopeda y del especialista en nutrición y, eventualmente, de un psicooncólogo y del asistente social. La rehabilitación debe adaptarse a las necesidades, expectativas y características de cada paciente. Según afirma el doctor Pablo Parente, “es fundamental que el paciente sepa de antemano cuales van a ser las secuelas y las posibilidades de rehabilitar todas ellas”. Posteriormente, durante la hospitalización se iniciará la rehabilitación logopédica y la enfermería, el psicooncólogo y el experto en nutrición deben colaborar en los cuidados del paciente postoperado. Iniciar precozmente la rehabilitación fonatoria, deglutoria, de la respiración y de la olfacción es fundamental para alcanzar eficazmente los objetivos propuestos. Al alta hospitalaria el paciente laringectomizado debe ser autónomo para el cuidado del traqueostoma y, en su caso, de la prótesis fonatoria, ya que el objetivo último es que realice una vida lo más parecida a la que desarrollaba antes de la laringectomía.

“La actitud con la que te enfrentas a la intervención y la rehabilitación son fundamentales. No hay que pensar en que se ha perdido la voz, sino en que se ha ganado la vida. Simplemente nos enfrentamos a una nueva situación a la que hay que adaptarse”, asegura Jose María Bello, paciente laringectomizado de 64 años, de A Coruña, intervenido en julio de 2012. Este arqueólogo de profesión tuvo una rehabilitación completa y cubierta por la Seguridad Social en el Hospital Universitario de A Coruña con un equipo coordinado del que formaban parte, tanto el cirujano otorrinolaringólogo que le operó en Madrid, como los responsables de la rehabilitación en esta localidad y dos logopedas. “Me colocaron una válvula traqueoesofágica y me enseñaron a producir y practicar una nueva voz con la ayuda de la prótesis traqueoesofágica, con la que, hasta el momento, he podido dar tres conferencias sobre arqueología, lo cual quiere decir que el grado de recuperación es altísimo”, afirma. No tuvo problemas de deglución y solo tuvo alterado el gusto al principio.

 

 

La Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello se reúne en San Sebastián

La Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello se reúne en San Sebastián

La Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) celebra este viernes y sábado su 2ª Reunión de Primavera con el objetivo de poner en común conocimientos y experiencias relacionadas con esta especialidad. La misma tendrá lugar en el Hospital Universitario de Donostia.

Uno de los aspectos más destacados de estas jornadas es el relacionado con la rehabilitación del paciente laringectomizado. Los otorrinolaringólogos especialistas en cirugía firmarán un consenso en el que establecerán las necesidades básicas que deben cubrirse para garantizar una mejora de la calidad de vida y vuelta a la vida social de los pacientes. Además, se establecerá el mapa de la rehabilitación postlaringectomía en España, pues no todas las áreas sanitarias garantizan este proceso.

Por otro lado, los distintos grupos que forman parte de esta Comisión debatirán sobre distintas cuestiones como la preservación del órgano en cirugía de cabeza y cuello, la neuromonitorización en cáncer de tiroides y paratiroides o la laringectomía transoral. También se abordará la situación de la sialoendoscopia en España y se presentarán las últimas novedades en el uso de las nuevas tecnologías en cirugía de cabeza y cuello como el láser, donde habrá una cirugía en directo,  o la planificación 3D en cirugía endoscópica de tumores nasosinusales.

Para acceder al programa pincha aquí