La rinosinusitis crónica afecta a un 4% de la población, existiendo una íntima relación con enfermedades respiratorias como el asma, según datos presentados en la XIX Reunión de Primavera de la Comisión de Rinología, Alergia y Base de Cráneo Anterior de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). La misma se celebra en Barcelona durante la jornada del viernes y el sábado.

Un estudio publicado en febrero en la revista Otolaringology Head and Neck Surgery concluye que el promedio de edad está en 50,4 años; que cerca del 60% son mujeres y que en el 35% coexisten con rinitis alérgica, en el 13,3% con poliposis nasal, y en el 4,4% con asma. Consiste en un proceso permanente de sinusitis y rinitis que afecta mucho a la calidad de vida de quien lo sufre, más incluso que otras enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes o el asma. Entre los síntomas que puede provocar se encuentran la obstrucción o congestión nasal, rinorrea, dolor o sensación de presión facial, cefalea,  alteraciones en el olfato, fatiga y tos. Tiene además consecuencias sobre el sueño, favoreciendo el insomnio, el ronquido y el síndrome de apnea obstructiva.

La prevalencia de esta enfermedad se ha incrementado en los últimos años como consecuencia de la contaminación atmosférica. Esto es debido a que se produce una inflamación del epitelio respiratorio que aumenta la permeabilidad a los alérgenos y disminuye la capacidad de la eliminación mediante el tapiz mucociliar. Una investigación realizada en China y publicada en el último número de la revista International Journal of Environmental Research and Public Health confirma la asociación entre los contaminantes ambientales y la prevalencia de efectos respiratorios como la rinitis alérgica. De hecho, diversos estudios demuestran como en las zonas contaminadas, las industriales, hay más casos que en lugares más rurales. Otro estudio reciente publicado en The Journal of Preventive Medicine and Public Health concluye que los contaminantes atmosféricos son responsables de las visitas a urgencias por asma, en especial en sujetos con rinitis alérgica.

El tratamiento de la rinosinusitis crónica puede ser farmacológico, mediante antibioterapia, corticoterapia sistémica o tópica nasal, o también puede ser quirúrgico, dependiendo del grado de severidad de la enfermedad. Actualmente las investigaciones para el tratamiento de esta patología va enfocado en terapias biológicas.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*