Diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la voz (1996)
Diagnóstico y tratamiento de los trastornos de la voz (1996)

Año de publicación: 1996
Colección: Ponencia Oficial de la SEORL-PCF
ISBN/ISSN: 84-7391-222-5
Autores: Rafael García-Tapia Urrutia, Ignacio Cobeta Marco

Sinopsis:

La inquietud por alcanzar en el estudio de la función laríngea cotas similares a las conseguidas por la audiología comenzó a satisfacerse en la década de los ochenta. La aplicación de los progresos tecnológicos hace posible la cuantificación de parámetros que definen la normalidad de la función y el grado de desviación con respecto a aquella. Ya es posible utilizar las características acústicas que acompañan a una disfonía para definirla en lugar de calificarla de “ronquera” más o menos acusada. Los resultados terapéuticos se evidencian de forma precisa y los estudios comparativos adquieren valor objetivo.

La laringología experimenta un cambio radical; casi siglo y medio separan la aplicación inicial del espejillo laríngeo de la fibrovideoscopia, cuya utilización ha dado lugar a un incremento y difusión del conocimiento espectacular, propio del final del siglo en que vivimos. La enseñanza ha pasado de basarse en una visión fugaz, por encima del hombro del explorador experto, a hacerlo sobre imágenes grabadas con sonido incorporado en tiempo real cuya visualización repetida facilita la comprensión y discusión. La estroboscopia, durante tantos años limitada en su uso a muy pocos centros y aplicada casi exclusivamente con fines de investigación, adquiere todo su significado diagnóstico al combinar la imagen con el sonido en condiciones óptimas y ser posible la visión repetida y la medida de parámetros.

También en el terreno de la exploración funcional de la voz los progresos han sido enormes, pues lo que antes se medía por medio de instrumentos independientes que analizaban lentamente señales repetidas ahora se hace mediante ordenadores personales con programas múltiples de fácil manejo e interpretación. Estas facilidades están dando lugar a la creación de laboratorios de voz, en donde, con una finalidad clínica y/o de investigación, se aúnan esfuerzos de personas al servicio de un mejor conocimiento y tratamiento de las alteraciones de la voz. La integración de los equipos humanos es imprescindible en el buen funcionamiento de los laboratorios o unidades de voz.