Profesor Doctor D. Teodoro Sacristán Alonso

Obituario

En la mañana del día 30 de Agosto de 2017, falleció el Profesor Don Teodoro Sacristán Alonso en su casa de Cercedilla, en la sierra de Madrid, donde pasaba el verano con su familia.  Tuvo una muerte dulce, sin sufrimiento, ya que sucedió mientras dormía.

Teodoro Sacristán nació en 1920, en Santa Olalla, en la provincia de Toledo y siempre presumió de ello, aunque su amor por el pueblo de su padre, le motivaba de manera muy especial y se consideraba “Un Madrileño de Santa Olalla”.

Estudió el bachiller en el Colegio del Pilar y Medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.  Fue alumno interno del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Provincial, dirigido entonces por Adolfo Hinojar, Fundador de la Sociedad Española de Otorrinolaringología.

En su juventud y recién terminada la carrera, después de una breve aunque azarosa estancia en la capital mejicana, regresó a Madrid y se reincorporó  al Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Provincial, entonces dirigido por el Profesor Antonio Martín Calderín, en el que permaneció toda su vida profesional, obteniendo por oposición, la Jefatura de Servicio en 1971.

Destacó por su habilidad para las relaciones públicas, fue compañero y amigo en el Colegio del Pilar de Vallejo Nájera, Schüller, Javier Matos y otros más que como él, fueron relevantes en la Comunidad Madrileña e Internacional

En el Hospital Provincial, entonces denominado “Francisco Franco” y hoy “Gregorio Marañón”, coincidió con Ramiro Rivera, Hidalgo, Muñoz Calero y otros muchos insignes profesores y doctores.

Quizás uno de sus mejores amigos fue sin duda el Dr. José Luis Barros, Jefe del Servicio de Cirugía, hombre con una intensa vida social, amigo de Buñuel y de muchas personalidades de la política, de las artes y del folclore de aquellos tiempos.

Don Teodoro también demostró una extraordinaria capacidad para las relaciones institucionales; fue Tesorero de la Organización Médica Colegial durante más de 25 años, responsabilidad que asumió con brillantez y eficacia y que mereció su reelección por una mayoría aplastante, en cinco periodos consecutivos.

Fue Presidente de la Sociedad Española de Otorrinolaringología durante casi 20 años, cargo al que llegó en un principio de manera interina a causa de la inesperada muerte de Fernando Navarro y posteriormente confirmado por elección mayoritaria.

Presidió el Congreso Mundial de la Especialidad, celebrado en Madrid en 1989 y también la IFOS (Federación internacional de Sociedades de Otorrinolaringología) en los cuatro años siguientes.

Hombre jovial y cercano, médico vocacional, extraordinario cirujano y Profesor (Profesor Titular de Otorrinolaringología de la Universidad Complutense) querido y admirado por sus pacientes, compañeros y alumnos.

Gran amigo de sus amigos, dentro y fuera de la Medicina, empresarios, periodistas, actores y actrices; quizás sirva como ejemplo su cercanía con el gran torero de Santa Olalla, Gregorio Sánchez, cuyos bustos comparten ubicación en la plaza mayor de ese bonito pueblo Toledano.

Jovial, simpático y dotado de una humanidad desbordante, patente con sus pacientes y amigos. Todos pudimos comprobarlo en el homenaje que le brindó la Sociedad Madrileña con motivo de su prematura jubilación; Este homenaje contó con una asistencia tan numerosa, que hizo preciso habilitar salones adicionales para poder acogerla.

Conversador ameno, ocurrente y orador brillante, al que tuvimos la oportunidad de escuchar en innumerables ocasiones; ejemplo de ello son sus discursos de clausura de los Congresos que siempre terminaban con un piropo muy madrileño dirigido a todas las asistentes, que sin duda eran reflejo de su peculiar personalidad.

Su pérdida nos deja un vacío que será muy difícil de llenar. Descase en Paz.

 

Primitivo Ortega del Alamo.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*