Las personas mayores deben acudir al otorrinolaringólogo para revisar su audición

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) recomienda a todas las personas que detecten síntomas de pérdida de audición en la tercera edad que acudan a revisiones periódicas con el otorrinolaringólogo para diagnosticar su presbiacusia. La pérdida de audición progresiva que aparece en la tercera edad está presente en el 20% de las personas mayores de 60 años, según datos de la SEORL-CCC. Este porcentaje aumenta con el paso de los años, pues afecta a un 30% de las personas de entre 65 y 70 años y al 70% de los mayores de 70 años.

En la consulta de este especialista se cuantificará el grado de la pérdida auditiva y al mismo tiempo se determinará qué dispositivo tecnológico se adapta mejor a las necesidades del paciente.

En este vídeo, la doctora María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la SEORL-CCC establece una serie de pautas de cuidados para las personas que utilicen audífonos o implantes cocleares.  La primera medida destacada consiste en mantener hidratada la piel  del oído para evitar sequedad o la aparición de eccemas. Además, es necesario controlar el correcto funcionamiento de los filtros y moldes adaptadores de los dispositivos técnicos para que la señal de sonido llegue una forma nítida y clara al paciente.

Por último, resulta primordial controlar los cambios del nivel de presbiacusia del paciente y vigilar su evolución a lo largo del tiempo, por lo que los otorrinolaringólogos recomiendan visitar su consulta con una periodicidad mínima de una vez al año.

Signos de alerta de pérdida de audición en personas mayores

La pérdida auditiva asociada a la edad puede llegar a provocar aislamiento social en personas mayores si no se detecta a tiempo, según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Con motivo del Día Internacional del Cuidado del Oído y la Audición que se se celebra el 3 de marzo, la SEORL ha lanzado una campaña para concienciar sobre la importancia de acudir al otorrinolaringólogo en cuanto se empiecen a notar los primeros signos de pérdida auditiva. Aunque su desarrollo es lento y gradual, la SEORL insiste en que una actitud de prevención y detección precoz es importante para evitar su evolución.

En este vídeo, la doctora María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la SEORL-CCC, enumera los signos de alerta más importantes para detectar la presbiacusia:

-OIGO PERO NO ENTIENDO: lo primero que suelen notar es que “oyen, pero no entienden”. Esto sucede porque, en la presbiacusia,  no se suelen perder todos los sonidos a la vez. Se pierden, típicamente, los sonidos agudos, con lo cual, el paciente oye los fonemas graves de las palabras (por ejemplo la vocal ‘a’) pero no oye los fonemas agudos, como la consonante ‘s’ y otras consonantes, que además de ser agudas necesitan muy poca intensidad para su emisión.

-AMBIENTES DE RUIDO: la situación de no entender la conversación empeora en ambientes de ruido y cuando hablan varios interlocutores a la vez.

-ACÚFENOS: los problemas descritos pueden coexistir con la aparición de ruidos o zumbidos en los oídos que, además de ser molestos,  interfieren y dificultan aún más la audición.

– TELEVISIÓN: es muy habitual que las personas mayores empiecen por no entender  la televisión o que la pongan muy alta.

-OIR LA PUERTA Y EL TELÉFONO: las conversaciones telefónicas las suelen entender bien al principio, porque se lo acercan a la oreja. Lo que no escuchan es cuando suena, sobre todo si lo tienen guardado. Tienen más problema, por tanto, en la detección del tono que en la conversación. Lo mismo sucede con el timbre de la puerta.

– CONVERSACIONES: no entienden cuando le hablan en voz baja y a menudo hacen repetir las cosas varias veces. Necesitan que se les hable más despacio para entender debido al alargamiento en el proceso temporal.

–  RUIDOS EXTERNOS: en situaciones en las que hay un poco más nivel de ruido (la campana de la cocina, el ruido de los electrodomésticos, la televisión, la calle, con amigos, en el coche, en restaurantes….)  tienen más dificultad, y ante la duda y la inseguridad de saber lo que han dicho los demás, no participan en la conversación.

– ACTIVIDADES GRUPALES: no participan en reuniones familiares o  de grupo.  No siguen una tertulia, ni una conferencia, con lo cual dejan de hacer esas actividades.

-CONVERSACIONES A DISTANCIA: de habitación a habitación, o a distancia,  no responden. Si les hablan por la espalda tampoco.          

– DESPISTES: están más despistados y cometen errores, se sienten inseguros y pierden el  interés.

 – MALENTENDIDOS: si el problema avanza,  ya no entienden la televisión ni la radio. El problema de comunicación es más grave y ya repercute en la convivencia,  habiendo incluso malentendidos y discrepancias.

–  ESTADO DE ÁNIMO: todo ello genera depresión,  tristeza, y  aislamiento social.

¿Qué cuidados son básicos para mantener la capacidad auditiva en la tercera edad?

La presbiacusia o pérdida de audición en personas mayores es un problema de salud que, aunque no es reversible, sí permite paliar sus efectos. La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) insiste en que el uso de dispositivos de audición en la tercera edad ayuda a mejorar la calidad de vida de los pacientes. La presidenta de la Comisión de Audiología de la SEORL-CCC, la doctora María José Lavilla, señala en este vídeo una serie de medidas de prevención para minimizar los problemas asociados a la presbiacusia:

  • Evitar la exposición a ruidos intensos y prolongados: la exposición a altos niveles de ruidos a lo largo de la vida acentúan y adelantan los síntomas de la presbiacusia.
  • Cuidar la salud: determinadas enfermedades cardiovasculares están relacionadas con la pérdida de audición. La diabetes, la hipertensión, el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo son factores de riesgo asociados a la presbiacusia.
  • No ingerir medicamentos que favorecen la pérdida auditiva: el consumo habitual de determinados fármacos está relacionado con la presbiacusia. Entre ellos se encuentran la aspirina, el paracetamol y los antiinflamatorios no esteroideos.

Los otorrinolaringólogos también consideran una conducta de prevención de la sordera el hecho de acudir a la consulta del otorrinolaringólogo cuando comiencen a aparecer indicios de presbiacusia. Así mismo, un estado de ánimo positivo y una actitud centrada en el tratamiento de la pérdida de audición, permitirán que el paciente se decida a utilizar audífonos o implantes cocleares para disfrutar de un nivel adecuado de escucha.

Los implantes cocleares favorecen un mejor desarrollo del habla en niños con hipoacusia

El avance en la detección temprana de la hipoacusia al nacer, gracias a las pruebas de cribado, y la evolución en el uso de los implantes cocleares, ha favorecido un mejor desarrollo del habla en niños con sordera. De hecho, un estudio publicado este mes en la revista Otology & Neurotology los niños que sufren pérdida profunda severa que reciben un implante coclear antes de los 12 meses obtienen mejores puntuaciones en la adquisición del lenguaje y la producción del habla que aquellos a los que se les pone a edades más avanzadas. Estos resultados se han obtenido tras analizar a pacientes de Australia durante once años.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta un 40% de las hipoacusias severas y profundas son candidatas a un implante coclear. Quienes mejor se pueden beneficiar de ello son los recién nacidos y aquellas personas que, una  vez adquirido el lenguaje, llevan poco tiempo con hipoacusia severa o profunda. Por tanto, la detección precoz en ambos casos es fundamental.

Los implantes cocleares son dispositivos que se colocan mediante una intervención quirúrgica en el oído y que transforman la señal acústica en una señal eléctrica y se encargan de transmitir el estímulo desde la cóclea hasta las terminaciones nerviosas del nervio auditivo. Así, proporcionan al paciente una representación del sonido muy similar a la que tendría de estar sano. Las personas portadoras serán capaces de seguir una conversación con normalidad, en muchos casos podrán hablar por teléfono y en algunos, incluso percibir y disfrutar de la música.

Para tratar este asunto, el presidente de la Comisión de Otoneurología de la SEORL, el doctor Luis Lassaletta, ha participado en este vídeo con motivo de la celebración del Día Internacional del Implante Coclear que se celebra el 25 de febrero.

San Blas, el patrón de los otorrinolaringólogos

San Blas, el patrón de los otorrinolaringólogos

El 3 de febrero se conmemora la festividad de San Blas, considerado patrón de las enfermedades de la garganta y de los otorrinolaringólogos. San Blas, cuyo nombre es Blas de Sebaste, era médico, obispo de Sebaste (Armenia) y conocido por su don de curación milagrosa.

Su atribución como patrono de los otorrinolaringólogos viene porque, según la tradición, en una ocasión salvó la vida a un niño que estuvo a punto de ahogarse porque se le clavó una espina de pescado en la garganta. Es por este motivo que es costumbre en este día bendecir las gargantas. Las madres de la época solían aclamar a San Blas con “San Blas bendito, que se ahoga el angelito” cuando sus hijos se enfermaban. Otros dichos del refranero popular son “San Blas bendito, cúrame la garganta y el apetito” o “San Blas, San Blas, que se ahoga el animal”.

En España, diversas localidades y pueblos sobre todo en zonas rurales, celebran esta festividad en la que en muchos sitios son los niños los protagonistas. En otros casos, se entra a la Iglesia para bendecir la garganta con un candelabro de dos velas cruzadas y en otros se elaboran panes y rosquillas, que son bendecidos por el santo para proteger y tratar las patologías de la garganta. También es costumbre en algunos lugares hacer hogueras la noche anterior para dar vueltas a su alrededor y poderse proteger de estas enfermedades. Por otro lado, es también patrón de lugares como Colombia o la ciudad de Dubrovnik, en Croacia.

Fue decapitado en el año 316 d.C después de ser torturado. Le detuvieron en el trascurso de la persecución cristiana llevada a cabo por el gobernador de Cappadocia. Le detuvieron cuando estaba orando en su cueva, en cuya entrada estaban esperando muchos animales para ser salvados.

Cinco curiosidades del sentido del gusto

Cinco curiosidades del sentido del gusto

El gusto es un sentido químico que se produce cuando hay un estímulo en los receptores específicos distribuidos por la cavidad oral. La importancia de este sentido es que permite a las personas seleccionar los alimentos según sus deseos. Además de esto existen otras características del gusto que se pasan a detallar a continuación:

Sensaciones principales del gusto: los receptores gustativos que reciben el estímulo se han agrupado en cuatro categorías denominadas sensaciones primarias del gusto que son el agrio, salado, dulce y amargo. Aunque recientemente se ha añadido otra denominada umami, que se utilizaría para receptores como el glutamato. Estas categorías engloban a la cantidad de sabores distintos que se pueden percibir, aunque el olfato juega un papel decisivo en la interpretación final de los mismos. El sabor salado se debe a sales ionizadas; el agrio está producido por ácidos; el dulce, por compuestos orgánicos como azúcares, glicoles o alcoholes, entre otros; y el amargo, por diferentes sustancias orgánicas.

Preferencia gustativa: se trata de la elección de ciertos alimentos frente a otros para controlar el tipo de dieta ingerida. Estas preferencias cambian con frecuencia en función de las necesidades del organismo respecto a determinadas sustancias. La experiencia previa de sabores agradables o desagradables va a desempeñar un papel importante en la determinación de la preferencia gustativa. Por ejemplo, si se sufre una indigestión tras la ingesta de un determinado alimento, puede dar lugar a una preferencia gustativa negativa o aversión hacia dicho alimento. Por otro lado, el sabor amargo hace rechazar la comida.

Contrastes: la aplicación de diferentes tipos de gusto sobre la superficie de la lengua conlleva alteración de la percepción. Si se realizan de forma sucesiva por ejemplo, la sensación de dulce se incrementa si va precedida de una salada o amarga. Lo mismo ocurre si un estímulo amargo es precedido por uno dulce. Por otro lado, si se aplican de manera simultánea, un estímulo salado en un borde de la lengua incrementa la sensación dulce de una aplicación en el borde opuesto.

Implicación del olfato: el gusto y el olfato se conocen como sentidos químicos debido a su funcionalismo semejante. El gusto de los alimentos y la interpretación de los distintos matices de los sabores están influenciados de manera directa por la percepción olfativa, puesto que el aroma de los mismos supone un importante aspecto cualitativo de la ingesta. Los movimientos del bolo alimenticio en la boca hacen que se estimulen receptores de distintas regiones de la lengua y, junto con los movimientos deglutorios, se genera un flujo aéreo hacia la nariz que aporta información olfativa complementaria.

Botones gustativos: la unidad funcional del sentido del gusto se llama botón gustativo, constituidos por células de soporte y células gustativas. En el adulto se encuentran más de 5.000, mientras que en los niños son aún más numerosos y con una distribución más amplia, pues ocupan el dorso de la lengua, el paladar y la mucosa yugal. En la lengua los botones gustativos se agrupan formando papilas gustativas de distintos tipos.