San Blas, el patrón de los otorrinolaringólogos

San Blas, el patrón de los otorrinolaringólogos

El 3 de febrero se conmemora la festividad de San Blas, considerado patrón de las enfermedades de la garganta y de los otorrinolaringólogos. San Blas, cuyo nombre es Blas de Sebaste, era médico, obispo de Sebaste (Armenia) y conocido por su don de curación milagrosa.

Su atribución como patrono de los otorrinolaringólogos viene porque, según la tradición, en una ocasión salvó la vida a un niño que estuvo a punto de ahogarse porque se le clavó una espina de pescado en la garganta. Es por este motivo que es costumbre en este día bendecir las gargantas. Las madres de la época solían aclamar a San Blas con “San Blas bendito, que se ahoga el angelito” cuando sus hijos se enfermaban. Otros dichos del refranero popular son “San Blas bendito, cúrame la garganta y el apetito” o “San Blas, San Blas, que se ahoga el animal”.

En España, diversas localidades y pueblos sobre todo en zonas rurales, celebran esta festividad en la que en muchos sitios son los niños los protagonistas. En otros casos, se entra a la Iglesia para bendecir la garganta con un candelabro de dos velas cruzadas y en otros se elaboran panes y rosquillas, que son bendecidos por el santo para proteger y tratar las patologías de la garganta. También es costumbre en algunos lugares hacer hogueras la noche anterior para dar vueltas a su alrededor y poderse proteger de estas enfermedades. Por otro lado, es también patrón de lugares como Colombia o la ciudad de Dubrovnik, en Croacia.

Fue decapitado en el año 316 d.C después de ser torturado. Le detuvieron en el trascurso de la persecución cristiana llevada a cabo por el gobernador de Cappadocia. Le detuvieron cuando estaba orando en su cueva, en cuya entrada estaban esperando muchos animales para ser salvados.

Cinco curiosidades del sentido del gusto

Cinco curiosidades del sentido del gusto

El gusto es un sentido químico que se produce cuando hay un estímulo en los receptores específicos distribuidos por la cavidad oral. La importancia de este sentido es que permite a las personas seleccionar los alimentos según sus deseos. Además de esto existen otras características del gusto que se pasan a detallar a continuación:

Sensaciones principales del gusto: los receptores gustativos que reciben el estímulo se han agrupado en cuatro categorías denominadas sensaciones primarias del gusto que son el agrio, salado, dulce y amargo. Aunque recientemente se ha añadido otra denominada umami, que se utilizaría para receptores como el glutamato. Estas categorías engloban a la cantidad de sabores distintos que se pueden percibir, aunque el olfato juega un papel decisivo en la interpretación final de los mismos. El sabor salado se debe a sales ionizadas; el agrio está producido por ácidos; el dulce, por compuestos orgánicos como azúcares, glicoles o alcoholes, entre otros; y el amargo, por diferentes sustancias orgánicas.

Preferencia gustativa: se trata de la elección de ciertos alimentos frente a otros para controlar el tipo de dieta ingerida. Estas preferencias cambian con frecuencia en función de las necesidades del organismo respecto a determinadas sustancias. La experiencia previa de sabores agradables o desagradables va a desempeñar un papel importante en la determinación de la preferencia gustativa. Por ejemplo, si se sufre una indigestión tras la ingesta de un determinado alimento, puede dar lugar a una preferencia gustativa negativa o aversión hacia dicho alimento. Por otro lado, el sabor amargo hace rechazar la comida.

Contrastes: la aplicación de diferentes tipos de gusto sobre la superficie de la lengua conlleva alteración de la percepción. Si se realizan de forma sucesiva por ejemplo, la sensación de dulce se incrementa si va precedida de una salada o amarga. Lo mismo ocurre si un estímulo amargo es precedido por uno dulce. Por otro lado, si se aplican de manera simultánea, un estímulo salado en un borde de la lengua incrementa la sensación dulce de una aplicación en el borde opuesto.

Implicación del olfato: el gusto y el olfato se conocen como sentidos químicos debido a su funcionalismo semejante. El gusto de los alimentos y la interpretación de los distintos matices de los sabores están influenciados de manera directa por la percepción olfativa, puesto que el aroma de los mismos supone un importante aspecto cualitativo de la ingesta. Los movimientos del bolo alimenticio en la boca hacen que se estimulen receptores de distintas regiones de la lengua y, junto con los movimientos deglutorios, se genera un flujo aéreo hacia la nariz que aporta información olfativa complementaria.

Botones gustativos: la unidad funcional del sentido del gusto se llama botón gustativo, constituidos por células de soporte y células gustativas. En el adulto se encuentran más de 5.000, mientras que en los niños son aún más numerosos y con una distribución más amplia, pues ocupan el dorso de la lengua, el paladar y la mucosa yugal. En la lengua los botones gustativos se agrupan formando papilas gustativas de distintos tipos.

El frío y las lluvias multiplican los casos de otitis media en niños

El frío y las lluvias multiplican los casos de otitis media en niños

El frío y las lluvias propias de estos meses del año hacen que los episodios de otitis en los niños sean más frecuentes debido a la mayor incidencia de infecciones de las vías respiratorias superiores. Se trata una enfermedad muy frecuente en la población infantil y es la causa más habitual de visitas a la consulta de otorrinolaringólogos. Según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), el 90% de los niños sufre al menos un episodio de otitis antes de los cinco años.

La otitis media aguda (OMA) consiste en un proceso inflamatorio infeccioso que afecta al oído medio, el cual se acompaña frecuentemente de una infección de la vía respiratoria superior. El hecho de que sea más frecuente en la infancia se debe a que la ventilación del oído medio a través de la Trompa de Eustaquio es menos eficaz en los niños debido a que, secundario a infecciones de las vías respiratorias superiores, es frecuente la inflamación de la misma y del tejido adenoideo (las vegetaciones) que se encuentra en su desembocadura, en la parte posterior de la nariz. Esto favorece la acumulación de líquido en el oído medio, constituyendo el cuadro de otitis secretora, también conocida como otitis media con efusión. Un estudio publicado en la revista European Journals of Pediatrics concluye que la otitis media con efusión es la causa principal de pérdida auditiva en niños y confirma los miedos de los padres con respecto al desarrollo de sus hijos. Además, la Trompa de Eustaquio de los niños es más ancha, más corta y más horizontal, por lo que tiene un mecanismo de apertura menos eficiente favoreciendo así la llegada de gérmenes desde la nariz, y el cuadro de la otitis media aguda.

Cuando pasan los primeros días del cuadro catarral, puede aparecer un dolor progresivo en el oído, acompañado de hipocausia o acúfenos. También puede provocar fiebre de hasta 40ºC y, si evoluciona, una perforación timpánica que tendrá como consecuencia la supuración, la desaparición del dolor y la bajada de temperatura.

En el 80% de los casos la curación es espontánea por lo que la indicación de antibióticos dependerá de diversos factores. En niños menores de dos años o inmunodeprimidos si están indicados porque la curación espontánea es más complicada.

Esta patología se puede volver recurrente si un niño sufre tres o más episodios en seis meses, o cinco o más en un año. Entre los factores que influyen en la predisposición a la recurrencia se encuentran el sufrirla a edades muy tempranas, el sexo masculino, los hermanos con historial de otitis media recurrente, la lactancia artificial, el fracaso del tratamiento inicial, la enfermedad bilateral, ser fumador pasivo o la asistencia a las guarderías.

 

Los balones de dilatación, la solución menos invasiva para la sinusitis

Los balones de dilatación, la solución menos invasiva para la sinusitis

La sinuplastia con balón consiste en el empleo de balones de dilatación para tratar de ampliar el orificio de drenaje de los senos paranasales. Es uno de los posibles tratamientos que pueden ser aplicados en ciertos casos de rinosinusitis crónica. Su utilización, en casos seleccionados, permite que estos pacientes tengan una mejoría de sus síntomas.

La rinosinusitis  es un proceso inflamatorio, frecuentemente infeccioso, de las fosas y de los senos paranasales. Se trata de una enfermedad muy frecuente en la población y un problema importante que representa una elevada carga económica a la sociedad. La rinosinusitis puede ser un proceso agudo, en el contexto generalmente de un catarro de vías altas, o crónico. La rinosinusitis aguda, generalmente bacteriana, se caracteriza frecuentemente por dolor, acompañado de congestión nasal y mucosidad purulenta. La rinosinusitis crónica, con pólipos o sin ellos, se manifiesta como insuficiencia respiratoria nasal, acompañada en ocasiones por secreción nasal, alteraciones del olfato y molestias faciales.

En un primer lugar, el tratamiento será farmacológico. Si los síntomas son persistentes el otorrinolaringólogo estudiará la posibilidad de un tratamiento quirúrgico. La cirugía endoscópica nasosinusal funcional permite la restauración del drenaje de los senos paranasales y facilita su correcta ventilación. La cirugía endoscópica ofrece mejores resultados, menor tiempo intraoperatorio y estancia hospitalaria, menores molestias postoperatorias y mayor accesibilidad anatómica.

En los últimos años, para determinados pacientes, ha surgido además la sinuplastia con balones de dilatación, que consiste en dilatar los drenajes de las cavidades paranasales para eliminar la mucosidad acumulada y favorecer la limpieza de la zona. Estos balones pueden ser guiados, con la ayuda de un navegador, lo que permite un tratamiento dirigido a la apertura de los orificios de drenaje de los senos paranasales, fundamentalmente del seno frontal.  Esta técnica, no aplicable en todos los casos, permite una recuperación funcional más rápida de los pacientes.

Los ronquidos, signo de alarma de la apnea del sueño

Los ronquidos, que afectan al 20% de la población, son el primer signo de alarma de la apnea del sueño, por lo que es importante tratarlos para evitar las complicaciones derivadas de esta enfermedad. El porcentaje puede elevarse al 50% en los mayores de 50 años y las personas más propensas son los varones obesos. Son datos ofrecidos por el doctor Guillermo Plaza, miembro de la Comisión de Roncopatía y Trastornos del Sueño de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

La apnea del sueño es un fenómeno por el cual durante la respiración nocturna no entra oxígeno en el pulmón, por lo que se produce un descenso del nivel de oxígeno en sangre. Si dura más de 10 segundos se considera que hay apnea del sueño. Según el doctor Plaza, “es normal tener algún episodio durante la noche pero se convierte en patológico cuando hay cinco procesos cada hora”. En los casos más graves pueden tener hasta 60 por hora.

El tipo más frecuente es la apnea obstructiva, producida por una alteración anatómico-funcional de la vía aérea superior que conduce a un colapso. Puede dar lugar a un sueño no reparador, somnolencia diurna excesiva, cefaleas, trastornos cognitivo-conductuales como irritabilidad o disminución de la atención, trastornos respiratorios y cardiacos.

Los principales factores de riesgo son el sexo masculino, aunque tras la menopausia aumenta el riesgo en las mujeres. El más tratable es la obesidad. “El exceso de peso supone un acumulo de grasa en el cuello y la base de la lengua que aumentan las probabilidades de padecer apnea del sueño”, subraya el doctor Plaza. Otros aspectos a considerar son las enfermedades hormonales como el hipotiroidismo, neurológicas, o respiratorias que harán que sea más frecuente y sobre todo más grave.

También influyen el tabaco y el alcohol, pues aumenta la intensidad del ronquido, provoca apneas en roncadores simples y aumenta su número y duración. La toma de ciertos fármacos como los hipnóticos o depresores del sistema nervioso central  también pueden causar depresión del centro respiratorio y favorecer la aparición de ronquidos y apneas.

Es importante que una vez diagnosticada la enfermedad, el tratamiento sea precoz. Se basa en la terapia CPAP, que consiste en la administración continua de aire a alta presión, lo que reduce las complicaciones evitando muertes por infarto, tensión o tensión alta. Además, en los pacientes con alteración de la vía aérea superior se realizarán tratamientos quirúrgicos como la septoplastia, la amigdalectomia o la cirugía del paladar y base de la lengua. También muchas personas pueden beneficiarse de las férulas de avance mandibular que permiten desplazar los dientes en sentido anterior y aumentar la vía aérea superior.

¿Qué secuelas puede provocar una otitis?

¿Qué secuelas puede provocar una otitis?

La otitis media es la enfermedad más común en la infancia, sobre todo en niños menores de 3 años, después de las infecciones virales de las vías respiratorias altas. Se trata de una inflamación del oído medio, lo que incluye la trompa de Eustaquio y la mastoides. Se producen por el acúmulo de moco en el oído medio, pudiéndose infectar o no. La presencia de síntomas como irritabilidad, somnolencia, cefalea persistente, fiebre o vómitos debe hacer sospechar una otitis media aguda.

Lo normal es que la otitis media tenga un curso autolimitado, no de complicaciones y se cure sin dejar secuelas, de forma espontánea o con tratamiento adecuado. La mayor parte de las complicaciones son de origen infeccioso y en su aparición influyen factores como la existencia de bacteriemia, la agresividad particular del germen causal, la resistencia bacteriana al tratamiento, la correcta instauración del mismo; o factores de tipo individual, como son determinadas variantes anatómicas y los casos de inmunosupresión. Además, pueden aparecer secuelas de diferente índole, que pueden dar lugar a una inflamación o infección crónica así como hipoacusia de diferentes grados, en función de la afectación de la mucosa, de la afectación de los huesecillos del oído y de la localización y tamaño de la perforación timpánica.

La secuela más frecuente de la otitis media crónica es la perforación timpánica y su causa principal es la disfunción tubárica persistente. Otras causas de perforación timpánica son los traumatismos timpánicos directos o los barotraumas. La perforación timpánica puede favorecer, a su vez, las infecciones mantenidas del oído medio, sobre todo si no se extrema el cuidado a la hora de evitar la entrada de humedad al conducto auditivo externo.

Otra consecuencia derivada de los procesos inflamatorios reiterados de los oídos es la timpanoesclerosis, que se caracteriza por la presencia de tejido cicatrizal que bloquea el tímpano e impide una correcta transmisión del sonido.

Además, pueden aparecer erosiones osiculares o laberínticas o atelectasias timpánicas.