Las nuevas técnicas de cirugía de cabeza y cuello han reducido el dolor de los pacientes

Las nuevas técnicas de cirugía de cabeza y cuello han reducido el dolor de los pacientes

Los últimos avances en las técnicas de cirugía de cabeza y cuello han permitido reducir el dolor,  las complicaciones y las secuelas de los pacientes. Así ha quedado patente durante el 68 Congreso de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) que se ha celebrado este fin de semana en Madrid. Así, entre otros, se ha presentado un consenso sobre cirugía de cáncer de tiroides y los resultados de las diferentes técnicas de cirugía mínimamente invasiva para glándulas salivales. El papel de los otorrinolaringólogos, especialistas en este tipo de cirugías, ha sido clave para conseguir estas mejoras.

Las técnicas mínimamente invasivas y la aplicación de las nuevas tecnologías permiten realizar procedimientos complejos en la zona de cabeza y cuello, a través de orificios naturales o pequeñas incisiones, con un mínimo daño y unas mínimas secuelas para los pacientes. El cáncer de orofaringe compromete de manera notable la calidad de vida de los pacientes pues genera problemas en la voz y en la deglución. Con técnicas como la cirugía robótica transoral (TORS), con la que el cirujano se ayuda del robot que ofrece imágenes en 3D para extraer los tumores que afectan a la garganta,  se consigue minimizar esas complicaciones. De hecho, un estudio publicado en octubre en Annals of Surgical Oncology, concluye que este tipo de cirugía produce resultados oncológicos favorables y un estado de deglución favorable en los pacientes, incluso con quimioterapia neoadyuvante combinada.

También en los últimos años se ha avanzado gracias a la Cirugía Endoscópica Transoral Ultrasónica (TOUSS) para el tratamiento de cáncer de orofaringe, desarrollada por el otorrinolaringólogo español Mario Fernández, secretario general de la SEORL-CCC. Tiene las mismas indicaciones que la robótica pero es menos costosa y más accesible para los pacientes, instituciones y sistemas sanitarios. En este caso, se utiliza visión endoscópica y un bisturí ultrasónico, y permite extirpar tumores avanzados, incluso la laringe completa, a través de la boca, en lugar de tener que hacerlo por el cuello. Así lo explica el doctor Pablo Parente, presidente de la Comisión de Cirugía de Cabeza y Cuello de la SEORL-CCC:

Consenso en cirugía de tiroides

Una investigación reciente publicada en Molecular and Clinical Oncology confirma que un sistema de monitoreo del nervio laríngeo puede ayudar a asegurar el funcionamiento normal de la cuerda vocal en cirugía tiroidea. Por ello, durante el 68 Congreso de la SEORL-CCC se ha presentado un consenso para la monitorización del nervio laríngeo en cirugía de tiroides en el que se han establecido los puntos clave a tener en cuenta por los cirujanos de cabeza y cuello para disminuir los riesgos de pérdida de voz en personas operadas de bocio o cáncer de tiroides.

En el área de las glándulas salivales también ha habido innovaciones quirúrgicas que han permitido mejorar el postoperatorio. Si antes la única técnica utilizada implicaba la extirpación de la glándula lo que dejaba una cicatriz en la cara o en el cuello, desde hace unos años se están desarrollando técnicas mínimamente invasivas que dejan mínimas secuelas en los pacientes. En patologías como la estenosis o la litiasis, la gran novedad es la introducción de la sialendoscopia, utilizada en el diagnóstico y tratamiento de cálculos o piedras y su extracción mediante la fragmentación mecánica, por láser o por litotricia intracorpórea. Un estudio reciente publicado en Otolaryngology Head and Neck Surgery concluye que es una técnica efectiva pues pocos pacientes necesitan procedimientos adicionales y consigue una tasa de preservación de la glándula del 91%.

En el tratamiento de tumores que afectan a las glándulas salivales también se emplean las técnicas transorales por las que se interviene a través de la boca. También se ha introducido la RAHI, una técnica por la cual se hace una incisión en la línea del pelo y se diseca la piel para llegar a la glándula, y la MIVAS, por la que se realiza una incisión de un solo centímetro.

 

Las personas que roncan no son conscientes o no buscan solución

Las personas que roncan no son conscientes o no buscan solución

Según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), más de la mitad de las personas que roncan no busca solución o no es consciente de ello. La SEORL-CCC  celebra su 68 Congreso en Madrid del 10 al 12 de noviembre, en el que se debatirán las últimas novedades en el tratamiento de esta patología, la roncopatía, que sufre el 20% de la población general y que afecta a más de la mitad de las personas mayores de 50 años.  La SEORL advierte de la importancia de recurrir a un otorrinolaringólogo cuando el problema se produzca todas las noches y cause alteraciones del sueño, en lugar de recurrir a remedios sin base científica. La Comisión de Roncopatía y Trastornos del Sueño de la SEORL-CCC ha recogido en el informe Los ronquidos y los remedios más usados para combatirlos algunas de las soluciones más utilizadas que circulan por la Red para desmontar los mitos en torno a ello.

Existen muchos métodos que circulan en la Red con ninguna base científica, como por ejemplo colocar una llave hueca debajo de la almohada o los zapatos usados ese mismo día debajo de la cama en forma de cruz. Algunos pueden ser útiles, como los lavados nasales con suero antes de acostarse para mejorar la obstrucción nasal o hacer gárgaras para mejorar el flujo en las vías aéreas superiores. Así lo explica el doctor Guillermo Plaza, miembro de la Comisión de Roncopatía y Trastornos del Sueño de la SEORL-CCC  y coordinador del informe. Por otro lado, si el ronquido es posicional, es decir, es mayor en la postura decúbito supino, es mejor dormir de lado, con la ayuda de almohadas u otros mecanismos.

Este especialista subraya que si no se acude al otorrinolaringólogo en busca de tratamiento y se recurre de forma constante a este tipo de remedios no se conseguirá una solución definitiva y más efectiva y los problemas pueden ser mucho mayores: puede provocar Síndrome de Apnea del Sueño, producir fragmentación del sueño tanto en el paciente como en su compañero de habitación, lo que puede derivar en conflictos familiares, sociales y hasta de pareja, pues incluso puede ser motivo primario de divorcios. Así mismo, puede ser causa de accidentes de tráfico y de mala rentabilidad laboral. Lo recomendable es acudir a un otorrinolaringólogo para que estudie cada caso y pueda determinar el mejor tratamiento a seguir por el paciente. “Sobre todo, cuando los ronquidos tienen lugar todos los días y producen alteraciones del sueño”, advierte el doctor Plaza.

Tratamientos eficaces

Hoy en día el tratamiento más eficaz para la roncopatía se basa, por un lado, en la modificación de los principales factores de riesgo causantes y, por otro, en técnicas quirúrgicas selectivas: con la cirugía del tabique nasal (septoplastia), la cirugía de los cornetes (turbinoplastia) y la cirugía del paladar (faringoplastia), podemos conseguir mejoras significativas y duraderas del ronquido, si se seleccionan de manera adecuada. Es por eso que el especialista más adecuado para el diagnóstico y el tratamiento es el otorrinolaringólogo. Para optimizar los resultados también se pueden añadir otras herramientas como la radiofrecuencia, la endoscopia o el láser. Una investigación publicada el pasado mes en Clinical Otolaryngology concluye que los pacientes intervenidos de septoplastia o turbinoplastia por obstrucción nasal demuestran una mejora significativa.

Las nuevas tecnologías también hacen posible mejoras en las técnicas quirúrgicas y en los resultados. En este sentido, otorrinolaringólogos españoles están trabajando en el desarrollo y estudio de una aplicación que permite navegar, analizar el flujo del aire en la fosa nasal en tres dimensiones y realizar una endoscopia virtual de forma interactiva. Un estudio en Acta Otorrinolaringológica Española concluye que esta herramienta proporciona información útil para el diagnóstico, el pronóstico y el seguimiento de las patologías nasales y representa una alternativa no invasiva para los pacientes con obstrucción nasal.  

En caso de que la roncopatía se deba a un síndrome de apnea obstructiva del sueño, el tratamiento más habitual es el de la Presión Positiva Continua en la vía aérea (CPAP, por sus siglas en inglés). Se trata de un respirador artificial o máscara nasal con la que se introduce aire a presión durante toda la noche para facilitar la respiración, puesto que mantiene despejadas las vías respiratorias, eliminando los ronquidos.

El ronquido primario o ronquido simple es la presencia de sonidos respiratorios graves durante el sueño en la vía aérea superior. Por norma general, no suele haber una interrupción de la respiración ni del sueño puesto que se suceden sin episodios de apnea, hipoventilación, desaturaciones, ni evidencia de insomnio o hipersomnia relacionados con esa fuerte respiración. Sin embargo, si al ronquido le acompaña la obstrucción de las vías respiratorias superiores, es señal de que esa persona padece algún tipo de trastorno del sueño. Entre los principales factores de riesgo, se encuentran ser hombre, la obesidad, la obstrucción nasal o el consumo de alcohol y tabaco. Por ello, entre las primeras medidas para acabar con los ronquidos se indican la pérdida de peso, ya que la acumulación de tejidos y grasas en la zona del cuello puede oprimir las vías respiratorias y dificultar la respiración.

Para descargar el informe Los ronquidos y los remedios más usados para combatirlos pincha aquí

¿En qué consiste una audiometría?

¿En qué consiste una audiometría?

La exploración funcional de la audición es la base fundamental de una consulta de otorrinolaringología y en ella se realizan diferentes pruebas diagnósticas, como la audiometría. Esta prueba puede ser de dos tipos, la tonal consiste en una valoración de la capacidad de una persona para percibir tonos puros de intensidad variable. Mientras que la audiometría verbal consiste en la cuantificación de los umbrales de reconocimiento de los sonidos del habla.

Audiometría tonal liminar

Para llevarla a cabo el paciente debe entrar en una cabina insonorizada en la que la vía aérea se explorará mediante la colocación de unos auriculares. En primer lugar se medirá el umbral de audición del oído más sano. La primera frecuencia estudiada debe ser 1.000 Hz, para proseguir hacia las más agudas y posteriormente hacia las más graves. Primero se estimula el oído con intensidades débiles que se van incrementando en intervalos de 5 dB con un máximo de 120 dB, hasta  que la persona responda.

Después se hará la estimulación de la vía ósea, sustituyendo los auriculares por un vibrador que se coloca sobre la piel retroauricular.

Para la detección de la hipoacusia habrá que tener en cuenta que ésta se clasifica en función de su gravedad:

La audiometría tonal supraliminar utiliza estímulos sonoros de mayor intensidad que el umbral auditivo del paciente calculado previamente. Con ellas se valoran las distorsiones sonoras y se determina la zona lesionada en los trastornos auditivos neurosensoriales.

Audiometría verbal

Durante esta prueba se presentan listados de palabras, equilibradas fonéticamente y a diferentes intensidades. El paciente deberá repetirlas y mientras se va trazando una curva de inteligibilidad representada en una gráfica con el porcentaje de palabras o fonemas comprendidos y la intensidad a la que se han presentado.

Esta exploración dura entre 15 y 20 minutos, dependiendo de la colaboración del paciente. Para realizarla se necesita que la persona tenga más de cuatro años, un coeficiente intelectual normal, que colabore y que no tenga trastornos del lenguaje. Se puede hacer a viva voz  o con medios electrónicos. En el primero de los casos de irán diciendo listas de palabras a diferentes distancias o con la incorporación de un sonómetro. En el segundo, el paciente será introducido en una cabina insonorizada y, a través de unos auriculares, se le presentarán listas de palabras que el sujeto deberá repetir aunque no comprenda su significado.

Al pronunciar palabras a intensidades crecientes, el paciente pasará por tres fases:

  • Umbral de detectabilidad: oye pero no alcanza a reconocerlo
  • Umbral de audibilidad: oye el sonido, pero no capta el significado
  • Umbral de inteligibilidad: es el que interesa medir, oye y comprende

 

¿Cómo se diagnostica un cáncer de tiroides?

El 91% de las personas que padecen cáncer de tiroides se recuperan, según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). A pesar de su baja incidencia con respecto a otros tumores malignos –afecta al 1% de la población adulta, sobre todo a mujeres–, los médicos vienen observando desde hace algún tiempo un aumento en el número de casos, tal y como apuntan desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Un incremento que, por suerte, no se relaciona con una mayor mortalidad gracias, en parte, a una detección precoz de la enfermedad. En este vídeo, el doctor Mario Fernández, secretario general de la SEORL, explica cómo se realiza el diagnóstico del cáncer de tiroides.

Entre otras causas, el mayor número de pacientes con cáncer de tiroides puede deberse a los avances tecnológicos en el diagnóstico de esta patología. Estos, a día de hoy, permiten localizar casos que anteriormente no se encontraban con métodos más simples o rudimentarios, por tratarse de tumores de un tamaño menor o que no han progresado.

Por tanto, una detección temprana de esta afección supone la posibilidad de contar con más opciones para su tratamiento. Una de las primeras pruebas que realiza el especialista para explorar la glándula tiroides es la exploración manual, con el objetivo de notar alguna masa anormal. Este tipo de examen suele evidenciar un porcentaje elevado de bultos, aunque todo depende de las condiciones de cada persona o de su complexión. Por ejemplo, en los pacientes con problemas de obesidad es más difícil acceder a la glándula a través de la palpación. Otras veces, los nódulos son pequeños o están más ocultos. En estos casos, se llevan a cabo otros estudios.

La prueba de imagen más importante que se emplea en el cuello es la ecografía en Alta Definición, tanto por su accesibilidad y economía del equipamiento como por su inocuidad, dado que no existe una exposición a ningún tipo de radiación. Se trata de un sistema rápido y sencillo, además de uno de los más efectivos para confirmar o descartar si una persona tiene tumores tiroideos, gracias a su mayor precisión.

Una vez identificados los nódulos –ya sea porque el médico ha notado una masa en la palpación manual o a través de una ecografía–, el siguiente paso es averiguar la naturaleza de esa lesión. Para ello, se utiliza la Punción Aspiración con Aguja Fina. Esta técnica es sencilla, indolora, segura y de alta fiabilidad, que suele orientar al experto sobre si es un bulto benigno o maligno. El procedimiento consiste en pinchar el quiste y extraer una muestra de células para analizarlas.

El 95% de los tumores tiroideos son benignos y, sin embargo, el diagnóstico a veces no resulta ni fácil ni evidente. De hecho, existen casos donde los rasgos malignos de las células no están definidos. No obstante, los especialistas tienen, por norma general, una serie de pautas para identificar si se trata o no de una lesión que pueda afectar a la salud del paciente. En definitiva, es importante acudir al médico al menor indicio o sospecha, para que este pueda realizar las pruebas necesarias, vigilar los nódulos o, en su defecto, iniciar el tratamiento o la extirpación de la glándula tiroides.

La cirugía videoasistida reduce las cicatrices del tratamiento de cáncer de tiroides

Este jueves 28 de septiembre se celebra el Día Nacional de Cáncer de Tiroides, una enfermedad que afecta al 1% de la población adulta, sobre todo a mujeres, y su incidencia aumenta cada año, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Uno de los problemas con los que se encuentran los otorrinolaringológos a la hora de abordar estos tumores es la mala aceptación de las intervenciones quirúrgicas por parte de los pacientes, a los que les preocupa el tamaño de la cicatriz del cuello. En los últimos años esta dificultad se ha conseguido resolver en algunos centros españoles gracias a la tiroidectomía videoasistida por endoscopio que permite reducir a 2 cm las cicatrices derivadas de la extirpación de la glándula tiroides, según comenta el doctor Mario Fernández, secretario general de la SEORL-CCC.

La técnica convencional y la más utilizada en España se realiza a través de una incisión cervical anterior amplia y de forma abierta, lo que supone unas cicatrices de entre 9 y 10 cm a lo ancho del cuello. Con la cirugía mínimamente invasiva en la que se utiliza endoscopio, la incisión es de entre 1,5 y 2 cm. Un estudio publicado este mes en BMC Cancer ha comparado los resultados estéticos de diferentes técnicas aplicadas en la tiroidectomía y ha observado que la aplicación de principios de cirugía estética en la misma produce buenos resultados. Además, la cirugía mínimamente invasiva mostró menos pérdida de sangre intraoperatoria, menos drenaje y una duración más corta del mismo y una menor longitud de cicatriz.

El videoendoscopio permite a los cirujanos tener un campo de visión más amplio y magnificado lo que aporta una mayor precisión a la hora de identificar este tipo de tumores. En el Tratado de Patología y Cirugía de las Glándulas Tiroides y Paratiroides, editado por SEORL y coordinado por el doctor Fernández, se enumeran sus ventajas: mejor resultado estético, menor dolor postoperatorio, menor estancia hospitalaria y un mejor resultado local.

Otras técnicas que pueden contribuir a minimizar y disimular las cicatrices, y que aún se están analizando, son las incisiones transaxilares a través del robot Da Vinci o el abordaje a través del acceso transoral por el surco gingivolabial. En ese sentido, según una investigación publicada el pasado mes en Annals of Surgical Treatment and Research, la tiroidectomía transroal endoscópica es factible y puede realizarse con seguridad en el tratamiento de microcarcinomas papilares de tiroides, además de ser una opción para los pacientes que no quieren cicatrices visibles en el cuerpo. Así mismo, un trabajo publicado este año en la revista Surgical Endoscopy comprueba como la tiroidectomía robótica es igual de segura que la convencional, se asocia con una pérdida de sangre significativamente menor, un menor nivel de deterioro de la deglución y una mejor satisfacción cosmética.

La tiroidectomía es la base del tratamiento del cáncer de tiroides y en la mayoría de los casos es necesario que sea total para extirpar la glándula tiroidea entera. Si la técnica es meticulosa el resultado será satisfactorio. Es ahí donde tiene un papel muy destacado el otorrinolaringólogo como cirujano de cabeza y cuello, tanto en los casos más simples como en los más complejos. Después de la cirugía, el tratamiento se suele complementar con yodo radioactivo para un buen resultado. Con posterioridad, será preciso la toma diaria de suplemento con hormona tiroidea oral de por vida.

Pérdida de audición, un problema que afecta al 5% de la población mundial

La sordera es un trastorno al que se enfrenta una gran parte de la sociedad. Existen 360 millones de personas en todo el mundo con pérdida de audición discapacitante, lo que equivale al 5% de la población global, tal y como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS). De ellos, 32 millones son niños y aproximadamente una tercera parte son mayores de 65 años. Cada año, el último sábado del mes de septiembre se celebra el Día Internacional de las Personas Sordas, una efeméride de carácter reivindicativo para sensibilizar a la sociedad sobre este problema y expresar aquellas demandas en cuestión de derechos.

Según la OMS, se dice que alguien sufre hipoacusia cuando no le es posible oír de la misma manera que una persona  cuyo sentido del oído es normal, es decir, su umbral de audición –el nivel mínimo de un sonido para ser percibido– es igual o superior a 25 decibelios. Esta pérdida puede ser leve (entre 20 y40 dB), moderada o media (entre 41 y 70 dB), grave o severa (entre 71 y 90 dB) y profunda (la pérdida supera los 90 dB y se sitúa entre 91-100 dB).

La aparición de este trastorno se debe, en ocasiones, a causas congénitas, factores hereditarios o no hereditarios, a complicaciones en el embarazo o en el parto, como la rubeola materna o la sífilis, y el uso inadecuado de ciertos medicamentos, entre otros. Asimismo, se da por causas adquiridas, es decir, perder la audición a cualquier edad. Así, infecciones crónicas del oído, enfermedades como la meningitis, el sarampión, el envejecimiento, la obstrucción del conducto auditivo o los traumatismos craneoencefálicos, entre otros, pueden derivar en algún tipo de sordera.

No obstante, uno de los factores determinantes que causan problemas otológicos suele ser el ruido excesivo, ya sea en el entorno laboral o durante actividades de ocio, como el empleo de auriculares a un elevado volumen o la estancia en lugares con música alta durante largos periodos de tiempo. Por ejemplo, soportar más de 85 dB durante ocho horas o 100 dB durante 15 minutos se consideran niveles perjudiciales, y en bares, discotecas o conciertos se alcanzan los 110 decibelios, superando el límite de 65 dB recomendado por la OMS. Es más, este organismo de Naciones Unidas señala que unos 1.100 millones de jóvenes de entre 12 y 35 años se encuentran en riesgo de padecer hipoacusia debido a su exposición al ruido en estos contextos recreativos.

En los niños, el 60% de las sorderas se podrían evitar, sobre todo los relacionados con infecciones. Así, aplicar las vacunas necesarias como la del sarampión, rubeola o meningitis, prescindir del uso de determinados medicamentos o prevenir enfermedades durante el embarazo son claves para no lamentar en el futuro una posible pérdida de audición. En cualquier caso, es importante cuidar y tener una buena higiene, evitar introducir bastoncillos en los oídos, utilizar los auriculares con un volumen bajo –y no abusar tampoco de ellos–, así como reducir el tiempo de exposición a sonidos demasiado altos, o usar tapones o material aislante en caso de no ser posible, por ejemplo, por motivos laborales.

En definitiva, la detección temprana es primordial. Por eso, los otorrinolaringólogos recomiendan acudir al especialista ante cualquier síntoma o problema auditivo (en el vídeo adjunto se indica cuándo). También conviene realizar revisiones de forma regular, sobre todo aquellos que pertenezcan a grupos de riesgo, como personas mayores o quienes están expuestos continuamente a ruidos elevados en el trabajo.

Pautas para prevenir los primeros resfriados del otoño

Pautas para prevenir los primeros resfriados del otoño

El otoño está a la vuelta de la esquina y, con él, los temidos resfriados. La bajada de temperaturas, una mayor humedad en el ambiente y los cambios térmicos repentinos conforman un cóctel que favorece la transmisión de infecciones respiratorias. El resfriado o catarro es, quizá, la más frecuente de las enfermedades entre la población general, y consiste en una infección de origen viral del sistema respiratorio, que produce congestión y dificultad para respirar, dolor de garganta, estornudos o secreciones nasales, entre otros síntomas. Es bastante contagiosa y afecta a todas las edades, aunque lo cierto es que se trata de una afección leve y su recuperación es rápida, durando aproximadamente una o dos semanas.

El comienzo del curso escolar suele ser el que marca la temporada de los catarros, puesto que los niños, al estar en continuo contacto con otros menores, tienen más posibilidades de contagiarse, trayéndose los gérmenes a casa. Con el objetivo de evitar caer en las redes de estos virus, los otorrinolaringólogos recomiendan seguir una serie de pautas o consejos:

  • Uno de los más importantes es el de lavarse las manos con jabón. Parece obvio, pero no debe olvidarse. Las personas están a menudo tocando cosas, animales, alimentos, dinero, van al baño, etc., por lo que están expuestas a multitud de microorganismos y gérmenes que no se ven, pero que pueden causar enfermedades. De hecho, tal y como indican en la organización Lavado de Manos, son más de 200 las patologías que pueden contagiarse a través de las manos, si éstas no están limpias, como la gripe A, neumonía, bronquiolitis, tosferina o el resfriado común.
  • Es necesario utilizar siempre pañuelos desechables, taparse con ellos la boca al estornudar, para impedir esparcir los microbios; evitar el contacto con otras personas enfermas y no tocarse la cara, puesto que la nariz, los ojos y la boca son las partes del cuerpo más sensibles para la entrada de organismos nocivos.
  • Cuidado con los espacios cerrados. Son lugares en los que suele haber mucha gente, por lo que la posibilidad de contagio es mayor. Lo mejor es permanecer en lugares abiertos o bien ventilados, aunque evitando los cambios bruscos de temperatura, protegiéndose del frío. También debe airearse las habitaciones de la casa.
  • Recargar la vitamina D. Al exponerse al sol, las personas producen en su cuerpo esta vitamina, algo que no ocurre con tanta frecuencia en otoño e invierno, debido al menor número de horas de luz. Por ello, es importante buscar ese aporte en alimentos como los pescados azules, los champiñones o el queso. Además, cuidando una alimentación rica en vegetales, omega 3 y productos naturales, así como aquellos que tienen propiedades antibióticas, como la cebolla o el ajo, se protegerá al sistema inmune de cualquier infección.
  • Evita el estrés. Los nervios y los estados de ansiedad y estrés pueden contribuir a que el sistema inmunológico se debilite, bajen las defensas y, por tanto, haya vía libre para la entrada de infecciones. Por tanto, es importante el descanso, estar relajado y dormir entre siete u ocho horas, así como realizar ejercicio físico de forma habitual.
  • No automedicarse. Según el estudio “Percepción y hábitos de la población española en torno al resfriado y gripe”, avalado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), más de la mitad de los españoles se automedica (un 55%). Hay que recordar que los antibióticos se utilizan para acabar con las bacterias, no con los virus, y su uso indebido provoca que el organismo se haga resistente a ellos.
  • Evitar el alcohol y el tabaco. Ambos debilitan el sistema inmune, lo que hace que haya más posibilidades de resfriarse. Además, si ya se tiene el catarro y se sigue fumando, este agrava aún más los síntomas, puesto que resecan las vías respiratorias y puede inflamarse la garganta.

Estas pautas pueden evitar el contagio, aunque es difícil no caer en un resfriado en esta época. En cualquier caso, cuando se padece un catarro, es importante saber que no existe ninguna vacuna efectiva ni tratamiento etiológico, salvo el uso de analgésicos que ayudan a controlar los síntomas.

 

La apnea del sueño incrementa el riesgo de accidentes de tráfico

La apnea del sueño incrementa el riesgo de accidentes de tráfico

El síndrome de apnea del sueño (SAOS) incrementa el riesgo de sufrir accidentes de tráfico. De hecho, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), las personas que lo sufren tienen hasta tres veces más accidentes que la población normal y hasta 11 veces más, si toman una mínima cantidad de alcohol. Es por eso que la SEORL advierte de la importancia de identificar a los pacientes que sufren esta patología e iniciar el tratamiento correspondiente para evitar los accidentes mortales o incapacitantes, de los que el SAOS es responsable en un 17%.

Entre un 5 y un 7% de los accidentes de tráfico están relacionados con el SAOS. La mayoría tienen lugar durante los primeros 30 minutos de conducción, con más frecuencia durante la noche o a primeras horas de la tarde debido al ciclo circadiano del sueño. Además suelen producirse en situaciones inexplicables: conductores sin acompañante, salidas de la carretera en recta con completa visibilidad, sin marcas de frenada, choques frontales, etc.

El SAOS afecta a entre un 4 y un 6% de los hombres y un 2-3% de las mujeres, es decir, que hasta 2 millones de españoles pueden padecerla según datos de la SEORL. Sin embargo, solo entre el 5 y el 9% de los casos está diagnosticado. Se caracteriza por la presencia de episodios repetidos de obstrucción de la vía respiratoria superior durante el sueño. El síntoma más frecuente es la somnolencia diurna que suele causar falta de reflejos y disminución de la capacidad de concentración y del tiempo de reacción. A su vez, estos aspectos van a favorecer errores de seguimiento de la trayectoria en carretera y en el control de la velocidad, sobre todo en situaciones más monótonas como los atascos o viajes en autopista. Otros síntomas que pueden aparecer son los ronquidos, cefaleas, sensación de sueño no reparador y cansancio crónico, trastornos de la conducta y la personalidad, despertares frecuentes, insomnio, entre otros.

El abordaje de este síndrome es multidisciplinar. El papel del otorrinolaringólogo es fundamental pues posee un amplio conocimiento y experiencia en el manejo de la anatomía implicada en la obstrucción respiratoria causante y, por tanto, ayudará a indicar el mejor tratamiento a seguir y por tanto conseguir resultados que permitan mejorar la calidad de vida de los pacientes.