Instituto del Sueño desea incorporar un ORL

16/08/2017

Requisitos: Ser especialista en otorrinolaringología, con titulación MIR o similar. Enviar CV actualizado.

Lugar: Madrid
Salario: Remuneración fija, según Convenio Sanidad.
Horario: Tiempo parcial

Persona de contacto: Rocío García-Borreguero
Email:  iis@iis.es
Teléfono: 91 345 41 29

Cobertura de una baja por enfermedad de larga evolución, de especialista de ORL en el Hospital Universitario de Getafe (Madrid)

16/08/2017

Se precisa cubrir una baja por enfermedad de larga evolución,de especialista de ORL en el Hospital Universitario de Getafe (Madrid)
El periodo de la misma comenzaría el 16 de Agosto de 2017.
La oferta incluye actividad asistencial hospitalaria, quirúrgica y guardias de presencia física y localizada.

Lugar: Hospital Universitario Universitario de Getafe de Madrid
Salario: El de FEA de la Seguridad Social con guardias
Horario: Mañana

Persona de contacto: Dr. Ricardo Sanz Fernandez
Email: ricardosanz.orl@gmail.com
Teléfono: 916839360

Contrato en Hospital Sierrallana (Cantabria)

16/08/2017

Se ofrece contrato de 6 meses con posibilidad de renovación con contrato de larga duración a partir del mes de Septiembre de 2017 en hospital comarcal del área de Torrelavega en Cantabria. Para realización de actividad asistencial (consulta, quirófano,…) y guardias localizadas.

Se ruega ponerse en contacto con el Dr Julio Rodríguez Iglesias (Jefe de Sección) a través del email o los teléfonos disponibles.

Lugar: Torrelavega (Cantabria)

Persona de contacto: Julio Rodríguez Iglesias
Email: juliorodriguez@scsalud.es
Teléfono: 619346085 / 651030155 / 699912535

La parálisis facial, más frecuente en jóvenes

Más de 40 músculos tiene el ser humano en la cara y, todos ellos, son los responsables de las expresiones del rostro que se realizan a lo largo del día. Para que esto suceda, es necesario el trabajo del nervio facial, que lleva las órdenes neuronales para mover esa musculatura. Pero si esa señal no llega, ocurre lo que se denomina parálisis facial.

Se trata de una lesión del nervio facial que ocasiona la pérdida total o parcial del movimiento muscular voluntario de la cara. La más frecuente es la periférica idiopática o parálisis de Bell, y puede aparecer a cualquier edad, siendo más frecuente en jóvenes, afectando por igual a hombres y mujeres. Esta afección se manifiesta por la incapacidad de cerrar el ojo o levantar la ceja, problemas al sonreír, dificultad para comer o beber o alteraciones en el habla. Otros síntomas que pueden aparecer son dolores de oído o de cabeza, babeo, sequedad en la boca, sensibilidad al sonido y una dificultad en el parpadeo con la consecuente disminución del lagrimeo, lo que es probable que derive en conjuntivitis o úlceras corneales.

Lo habitual es que la parálisis afecte a sólo uno de los dos lados de la cara, y su origen es, en la mayoría de los casos, desconocido. El más común parece ser el de una infección vírica, por ejemplo, el herpes simple o el virus herpes zoster. En estos casos, se cree que el nervio facial se inflama como reacción a la infección. Otras causas que pueden derivar en esta patología son tumores, infartos, la enfermedad de Lyme, afecciones como la sarcoidosis o malformaciones vasculares cerebrales, al igual que los traumatismos craneales con fractura del hueso temporal.

El diagnóstico se basa, en primer lugar, en una revisión del aspecto facial deformado y la incapacidad de mover los músculos del lado afectado del rostro. Se pueden realizar determinadas pruebas, como un electromiograma para comprobar la gravedad de la lesión, su pronóstico y la velocidad de regeneración nerviosa, o un estudio radiológico con el TAC o la resonancia magnética, para descartar la presencia de tumores o fracturas craneales.

El tratamiento más común es el uso de corticosteroides, es decir, que reducen la inflamación en torno al nervio facial y evitan su mal funcionamiento, del mismo modo que también ayudan a disminuir la intensidad del dolor en caso de que ocurra. No obstante su uso ha sido motivo de controversia entre especialistas quirúrgicos y no quirúrgicos ya que entre el 73% y el 84% de los pacientes se recupera en poco tiempo, con o sin terapia, por lo que muchos expertos recomiendan no tratarse. Sin embargo, los corticosteroides administrados durante la primera semana después del inicio de la parálisis, así como sesiones de fisioterapia, parecen mejorar el curso de la enfermedad.

Por otro lado, es beneficioso que se proteja el ojo afectado con el uso de gafas, lágrimas artificiales, parches o pomadas protectoras, con el fin de que éste no se reseque y pueda sufrir daños conjuntivales o corneales. Aquellas personas con parálisis que no han tenido una recuperación espontánea a medio o largo plazo, y que tampoco han mejorado con técnicas de rehabilitación facial, son candidatos a optar por un tratamiento quirúrgico. Esta cirugía consiste en la reparación del nervio facial o su función mediante reconstrucciones musculares.

En general, el pronóstico es bueno. Aproximadamente el 85% de los pacientes comienza a demostrar algún grado de recuperación de la movilidad en la cara a las tres semanas de producirse la parálisis, aunque hasta el año no se restablecerá. No obstante, cuanto más tiempo se tarde en recuperar la función facial, más probabilidad existe de que queden secuelas o fallos en la regeneración nerviosa.

 
La tos crónica puede esconder una enfermedad grave

La tos crónica puede esconder una enfermedad grave

Uno de los motivos por el que se acude de forma frecuente al médico es la tos, tanto en Atención Primaria como en consultas de otorrinolaringología. Es uno de los principales mecanismos de defensa que poseen las vías respiratorias como protección frente a partículas extrañas que irritan los pulmones, como el humo. Lo común es que estos episodios sean de corta duración, acompañando a un resfriado, sin presentar ninguna otra complicación importante y remitiendo a los pocos días. Sin embargo, cuando estos se alargan en el tiempo, sí se considera un problema de salud y, pese a no ser una enfermedad en sí misma, puede afectar y mucho a la calidad de vida de una persona.

Cuando dura más de ocho semanas, se denomina tos crónica, y persiste a pesar de las terapias aplicadas, pudiendo dar lugar a trastornos orgánicos secundarios, como un cambio en el ritmo del sueño o un síncope. No obstante, muchos pacientes piensan que es debido a un catarro “mal curado”, la contaminación de las ciudades o el humo del tabaco, y no se le da la importancia que debiera, cuando puede ser un signo de una patología más grave, como la tuberculosis o enfermedades como la fibrosis pulmonar. Cierto es que una de las causas más frecuentes es el tabaquismo, pero no la única: también se da por asma o alergias, el síndrome de goteo postnasal o el reflujo gastroesofágico. E incluso, una vez descartadas las causas más frecuentes, esta afectación se puede asociar a un trastorno neurosensorial del nervio laríngeo superior.

Asimismo, la bronquitis crónica ocasiona una tos con expectoración coloreada. La mayoría de los que padecen esta inflamación son o fueron fumadores. Además, determinadas infecciones, como la neumonía, la gripe u otras afecciones de las vías respiratorias superiores derivan en tos crónica, al igual que algunos fármacos. Es el caso de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), que suelen recetarse para regular la presión arterial alta y la insuficiencia cardíaca.

El principal síntoma es la tos en sí misma, pero también aparece cosquilleo permanente e irritación en el pecho y la garganta, ardores, ronquera, gusto extraño en la boca o incontinencia, entre otros. Es habitual que esta situación provoque en la persona con tos crónica la sensación de molestar de forma constante a los demás durante actividades sociales como ir al cine o a un restaurante. Algo que, si se prolonga, puede derivar incluso en ansiedad o depresión.

A pesar de ser algo muy común, muchos son los pacientes que se encuentran con problemas a la hora de recibir un diagnóstico, ya que la tos crónica puede deberse a numerosos factores. Para empezar, es importante descartar cualquier patología importante. Después, es necesario analizar los síntomas y el motivo que los provoca, para profundizar en esa línea, ya sea un fármaco, alergias o alguna infección, para lo que se realizarán pruebas como radiografías de tórax o espirometría.

En cualquier caso, si se percibe dificultad al respirar o al tragar, ronchas o hinchazón en la cara, pérdida de peso involuntaria o sudores fríos, tos durante más de dos semanas, fiebre, expectoración con sangre o flemas, entre otros, es importante acudir al otorrinolaringólogo para que se realicen los exámenes pertinentes, se descarten posibles enfermedades y se establezca el tratamiento adecuado.

Especialista para el Hospital de Sabadell (Barcelona)

07/08/2017

El Hospital de Sabadell necesita incorporar un especialista a jornada completa con experiencia en atención ambulatoria y quirúrgica durante el periodo de un año.

Para más información pueden acceder al siguiente enlace: https://tauler.seu.cat/inici.do?idens=7515091195

DOCUMENTACIÓN Y PLAZO DE PRESENTACIÓN:

  • Los interesados podrán cumplimentar su participación y enviar su CV en formato PDF a la dirección: http://bit.ly/2vo8KYz hasta el próximo día 28 de agosto de 2017.

 

Lugar: Sabadell
Salario: 46.308 según convenio
Horario: 8-17

Persona de contacto: Javier Lechuga (Responsable de Selección) o Dra. Rosa Rosell (Dirección del Servicio de Otorrinolaringología)
Email: selecciodp@tauli.cat
Teléfono: 93 745 83 93

Recherche chirurgien ORL – Sud-Ouest de la France, proche frontière espagnole

03/08/2017

ÉTABLISSEMENT PRIVÉ MÉDICO-CHIRURGICAL EN PLEIN ESSOR SITUÉ DANS LE SUD-OUEST DE LA FRANCE RECHERCHE UN CHIRURGIEN ORL POUR COMPLÉTER L’ÉQUIPE.

-Structure à taille humaine proposant une offre de soins pluridisciplinaire
-Installation libérale secteur 1 ou secteur 2
-Association possible
-Cabinet de consultation dans la Clinique
-Pas de concurrence aux alentours, monopole dans la spécialité sur le site
-Aide à l’installation
-Cadre de vie +++ à environ 100 Km de l’Espagne et 30 Km des plages

Pour obtenir de plus amples informations, faites-nous parvenir votre CV en toute confidentialité à nadia@kaduce.fr ou par fax : (+33)09 70 06 72 60 en précisant la référence : ORL1514.

Site internet : www.kaduce.fr

Lugar: Francia
Salario: Estatuto de independencia

Persona de contacto: Nadia ZEBBOUDJ
Email: nadia@kaduce.fr
Teléfono: 0033146890805

El reconocimiento médico previo, obligatorio para un buceo seguro

El reconocimiento médico previo, obligatorio para un buceo seguro

La realización de un reconocimiento médico previo es obligatoria de manera legal cada dos años para garantizar un buceo seguro este verano y sin riesgo de accidentes. Así lo asegura la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), que recuerda que esta recomendación debe aplicarse a todos los buceadores pero, en especial, a aquellos que vayan a ponerlo en práctica por primera vez en estas fechas.

El reconocimiento médico que otorga el certificado sobre las condiciones de salud del buceador debe ser realizado por un médico titulado en medicina subacuática o hiperbárica. En este sentido el otorrinolaringólogo es quien mejor puede ayudar a detectar y tratar aquellos problemas que aparecen con mayor frecuencia durante la práctica del buceo: barotraumas o problemas de compensación. Consiste en pruebas para valorar la capacidad de compensación de los oídos y descartar la patología nasosinusal, así como la realización de un electrocardiograma y espirometría para evaluar la función cardíaca y pulmonar. Por otro lado, será necesario mantener el equipo de buceo en buenas condiciones, bucear siempre acompañado, practicar las destrezas que permitan resolver problemas debajo del agua y, si se tiene poca experiencia, acudir a un centro profesional para recibir asesoramiento y compañía durante las inmersiones.

Un estudio realizado en Australia y publicado en Diving and Hyperbaric Medicine concluye que los buceadores necesitan estar bien informados sobre el impacto que pueden tener sus condiciones médicas para la seguridad del buceo y deben monitorear su estado de salud, sobre todo a medida que envejecen. Sin embargo, no todos los buceadores se realizan el examen médico y creen que están sanos, lo que puede suponer un riesgo para su salud, ya que con las pruebas de aptitud se pueden detectar patologías asintomáticas y que ellos no conocen, o incluso orientarles sobre el impacto que pueden tener las enfermedades que ya tienen diagnosticadas.

La mayoría de los accidentes que se producen durante la práctica del buceo se deben a accidentes cardiovasculares que conducen al ahogamiento y muchos de ellos se podrían prevenir si existiera un reconocimiento previo por parte de profesionales sanitarios con experiencia. Además, otros trastornos frecuentes son los problemas de compensación, el barotrauma de oído o senos paranasales. El barotrauma es un daño que se produce en determinadas cavidades aéreas, como los oídos o los senos paranasales, como consecuencia de los cambios de presión al sumergirse.

Las contraindicaciones que impiden bucear en todos los casos son, entre otras: epilepsia, los episodios de pérdida de conocimiento repetidos, el neumotórax espontáneo, quistes y bullas pulmonares. Además, en caso de diabetes, hipertensión, asma o una cirugía de oídos, habrá que evaluar cada caso puesto que habrá algunos en los que esté contraindicado o haya que seguir recomendaciones para que puedan bucear. Por otro lado, si existe inflamación de las vías respiratorias por un catarro, alergia, otitis o sinusitis, los oídos y los senos paranasales no estarán en condiciones óptimas para soportar los cambios de presión debidos al buceo y se incrementarán los riesgos de presentar lesiones, como el barotrauma.